Los Steelers de Pittsburgh podrían recuperar a una de sus piezas más determinantes para el duelo de “ganar o irse a casa” ante los Ravens de Baltimore por el título de la AFC Norte, el domingo por la noche.
El entrenador en jefe Mike Tomlin señaló el martes que se siente “más optimista” respecto a la disponibilidad del apoyador externo T.J. Watt, quien se ha perdido los últimos tres partidos mientras se recupera de una cirugía para tratar un pulmón parcialmente colapsado, consecuencia de un procedimiento de punción seca.
Tomlin añadió que le gustaría ver a Watt entrenar de manera completa en algún punto de la semana. El defensivo fue participante limitado en las prácticas previas al encuentro anterior, pero finalmente fue descartado en la derrota 13-6 frente a Cleveland, resultado que privó a Pittsburgh (9-7) de asegurar la división con una jornada de anticipación.
Ahora, los Steelers necesitan ganar o empatar ante los Ravens (8-8) para conquistar la AFC Norte por primera vez desde la temporada 2020.
El entrenador no considera que la prolongada inactividad afecte de forma significativa la condición física de Watt, de 31 años, en caso de recibir el alta médica.
“Dudo que TJ alguna vez esté fuera de forma a lo largo de un calendario de 12 meses”, comentó Tomlin. “Conozco cómo vive, cómo se prepara y lo meticuloso que es con su entrenamiento y con lo que pone en su cuerpo”.
Mientras el regreso del icónico número 90 sigue siendo una posibilidad, los Steelers perderán por tiempo indefinido al ala cerrada Darnell Washington, quien fue operado el lunes tras sufrir una fractura en el brazo durante la primera mitad ante los Browns. Tomlin no descartó que pueda reaparecer si Pittsburgh avanza a los playoffs, aunque para ello sería necesaria una carrera profunda en la postemporada.
En el apartado de lesiones, el receptor Calvin Austin III (isquiotibiales), el guardia izquierdo Isaac Seumalo (tríceps) y los esquineros Brandon Echols (ingle) y James Pierre (pantorrilla), todos ausentes la semana pasada, podrían regresar para el enfrentamiento ante Baltimore.
Pittsburgh necesitará la mayor cantidad posible de jugadores sanos, especialmente a la ofensiva, para evitar un cierre de temporada preocupante. Los Steelers batallaron en Cleveland sin el receptor suspendido DK Metcalf, quien tampoco estará disponible esta semana tras ser sancionado por un altercado con un aficionado en Detroit a principios de mes.
Ante los Browns, Pittsburgh produjo apenas 160 yardas netas por aire, muchas de ellas en la última serie ofensiva, que concluyó con tres pases incompletos consecutivos de Aaron Rodgers hacia Marquez Valdes-Scantling en la zona de anotación.
Rodgers tuvo uno de sus mejores desempeños del año en la victoria sobre Baltimore el pasado 7 de diciembre, impulsado en gran medida por una actuación de siete recepciones y 148 yardas de Metcalf. Ese juego contrastó con lo ocurrido en Cleveland, donde el viento limitó el ataque aéreo y el envío más largo de Rodgers fue de 29 yardas al ala cerrada Pat Freiermuth.
Aunque Tomlin anticipó que ambos equipos podrían presentar algunos ajustes para la revancha, reconoció que el planteamiento táctico probablemente no será determinante en una rivalidad que históricamente ha producido encuentros de alto voltaje.
Las circunstancias deberían mantener a los Steelers concentrados y lejos de una resaca emocional, tras permitir que unos Browns ya eliminados tomaran ventaja temprana en la semana anterior.
Consultado sobre si fue frustrante perder ante un equipo con solo tres victorias en la temporada, Tomlin restó dramatismo:
“Hay muchas cosas por las que uno podría frustrarse en este negocio. He aprendido a seguir mirando hacia adelante. Mi parabrisas es mucho más grande que mi espejo retrovisor”.
El duelo también podría marcar el juego número 264 —y posiblemente el último de temporada regular— en la carrera de Aaron Rodgers. El cuatro veces MVP, de 42 años, reconoció en verano que esta podría ser su última campaña, aunque recientemente afirmó sentirse como si estuviera envejeciendo al revés. Salvo una fractura en la muñeca izquierda que lo marginó ante Chicago a finales de noviembre, ha permanecido relativamente sano.
Rodgers expresó el domingo su confianza en que Pittsburgh responderá y vencerá a Baltimore, una convicción que explica por qué la franquicia invirtió meses en cortejarlo durante la pasada agencia libre.
“Esa mentalidad de ‘puedo hacerlo’, junto con su experiencia y su currículum, es parte de lo que lo hizo tan atractivo para nosotros”, concluyó Tomlin. “No creo que sea trabajo para él. Es tan natural como respirar. Y mientras esté respirando, espero ver eso cuando encaremos este partido”.