Este 29 de diciembre se cumplen tres años de la muerte de Pelé, una de las figuras más influyentes en la historia del deporte mundial. Edson Arantes do Nascimento falleció en 2022, a los 82 años, en un hospital de São Paulo, tras una prolongada batalla contra el cáncer de colon que le fue diagnosticado en 2021.
Su partida marcó el adiós definitivo del futbolista que transformó el juego en espectáculo global y elevó el número 10 a un símbolo eterno. Pelé no fue solo un goleador extraordinario, sino un embajador universal del fútbol, capaz de trascender generaciones, idiomas y fronteras.
La historia de Pelé está íntimamente ligada al Santos FC, club con el que construyó una era irrepetible. Con el conjunto paulista conquistó 48 títulos, entre ellos dos Copas Libertadores y múltiples campeonatos nacionales, convirtiéndose en el máximo ídolo de la institución y en uno de los jugadores más dominantes del siglo XX.
A nivel de selecciones, su legado es todavía más imponente. Pelé es, hasta hoy, el único futbolista en la historia que ganó tres Copas del Mundo con la Selección de Brasil: Suecia 1958, Chile 1962 y México 1970. En este último torneo, comandó a una de las mejores selecciones jamás vistas, consolidando a la Canarinha como referencia futbolística mundial.
A lo largo de su carrera profesional, Pelé marcó 1,283 goles, una cifra que durante décadas fue motivo de debate y admiración. De ellos, 757 están reconocidos oficialmente por la FIFA, lo que lo mantiene entre los máximos goleadores de todos los tiempos.
Más allá de los números, su influencia se mide en el impacto cultural y deportivo que dejó: inspiró a generaciones enteras de futbolistas, contribuyó a la expansión global del fútbol y se convirtió en sinónimo de excelencia, alegría y creatividad dentro del campo.
Incluso durante sus últimos años, marcados por problemas de salud y hospitalizaciones constantes, Pelé nunca se desligó del fútbol ni de su gente. A través de mensajes públicos, mostró su apoyo a Brasil en el Mundial de Qatar 2022, dejando claro que su conexión con el juego y la afición permanecía intacta.
Tres años después de su fallecimiento, Pelé sigue vivo en la memoria colectiva del fútbol: en cada niño que sueña con vestir la camiseta amarilla, en cada gol celebrado con el puño en alto y en cada conversación que busca responder una pregunta que atraviesa generaciones: quién fue el más grande de todos los tiempos.
Para millones, la respuesta sigue siendo la misma: el Rey Pelé.