Tras dos meses y medio de pausa, la Copa Libertadores regresa esta semana con la etapa de octavos de final, marcada por el dominio y el favoritismo de los clubes brasileños. El reciente Mundial de Clubes en Estados Unidos confirmó la supremacía de Brasil en Sudamérica: Flamengo, Palmeiras, Botafogo y Fluminense superaron la fase de grupos; tres siguen en la Libertadores y el “Flu” compite en la Sudamericana.
En contraste, River Plate y Boca Juniors se despidieron temprano, reflejando la tendencia de los últimos años: seis títulos consecutivos para Brasil y cuatro finales recientes con presencia de equipos de ese país.
Flamengo, campeón en 2019 y 2022, busca el doblete Libertadores–Brasileirao tras invertir más de 40 millones de dólares en refuerzos como Saúl Ñíguez, Samuel, Jorginho, Jorge Carrascal y Emerson Royal. En octavos, se medirá ante Internacional, en el único duelo 100% brasileño.
Palmeiras, el mejor de la fase de grupos con seis victorias y 17 goles, enfrentará a Universitario de Perú, mientras Botafogo iniciará la era Davide Ancelotti ante Liga de Quito. Sao Paulo jugará contra Atlético Nacional y Fortaleza, único brasileño sin título continental, recibirá a Vélez Sarsfield.
El resto de los cruces presenta duelos con historia: Peñarol–Racing, River–Libertad (con Gallardo obligado a improvisar en defensa por la lesión de Germán Pezzella) y Estudiantes–Cerro Porteño, con Fernando Muslera bajo los tres palos del “Pincha”.
La final, a partido único, será el 29 de noviembre en Lima, Perú. El campeón embolsará 24 millones de dólares, un millón más que el año pasado.