Este 9 de julio se cumplirán 16 años de uno de los episodios más insólitos en la historia reciente de la Selección Mexicana: la patada que Javier "Vasco" Aguirre le propinó a Ricardo Phillips, jugador de Panamá, durante la Copa Oro 2009.
El incidente ocurrió en el entonces Reliant Stadium (hoy NRG Stadium) de Houston, cuando México y Panamá se enfrentaban en la fase de grupos del torneo. El partido estaba empatado 1-1 en la recta final cuando, en medio de la tensión y la frustración, Aguirre estiró la pierna y pateó al futbolista canalero cerca del área técnica del Tri.
La acción provocó un conato de bronca entre ambos equipos. Manuel Vidrio, auxiliar técnico del Vasco, salió en su defensa luego de que Phillips empujara al entrenador mexicano. El árbitro salvadoreño Joel Aguilar no dudó en expulsar a Aguirre por su conducta.
El duelo terminó empatado. Miguel Sabah anotó por México al minuto 10 y Blas Pérez igualó por Panamá al 29'. A pesar del escándalo, el Tri terminaría coronándose campeón de esa edición tras vencer a Estados Unidos en la final, mientras que Panamá quedó eliminado en cuartos de final.
El propio Aguirre explicó años después las razones detrás de su reacción. Admitió que actuó mal, pero dijo haberlo hecho para sacudir a sus jugadores, quienes, según él, no estaban mostrando actitud en la cancha.
“Los regañé, porque tuve que dar una patada que ellos no se atrevieron a dar en el campo. Puse el ejemplo, mal, pero se los puse. Tenía los ojos inyectados de sangre, nos estaban comiendo el terreno", relató.
“Le dije a mis jugadores: ‘¡Cabr...!, tengo que hacer su trabajo. Si te están pasando por encima, por lo menos que se vea actitud, que se vea garra’”.
Aquel momento sigue siendo uno de los más recordados cada vez que México se enfrenta a Panamá, junto con la chilena de Raúl Jiménez, la polémica semifinal de 2015 y el reciente título en 2023.