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Fue campeón del mundo y murió en la miseria: La historia de 'Mantequilla' Nápoles

Infobae | 20 Octubre 2021 | 09:45
México gozó de amplia fama en el boxeo a nivel mundial durante el siglo pasado, la escuela entrona y fajadora formó a grandes campeones nacidos en en el país, aunque también enseñó y llevó a la gloria a exponentes nacidos en el extranjero. En ese caso se encuentra José Ángel Mantequilla Nápoles, atleta nacido en Santiago de Cuba, pero cuya trayectoria alcanzó los campeonatos, la fama mundial y tuvo su estrepitoso declive en territorio azteca.
 
La historia del Mantequilla Nápoles nació en La Cuna del Son y del Bolero. Como la gran mayoría de sus habitantes, su interés estuvo puesto en el movimiento corporal. No obstante, lejos de desplazarse al ritmo de los soneros que tuvieron su auge en el siglo pasado, optó por llevar sus pasos y el movimiento de pies y cintura al ritmo al entarimado del boxeo, donde tendría que esquivar y propinar golpes a sus rivales.
 
Su gusto pronto se volvió prioridad, aunque la entrada del gobierno encabezado por Fidel Castro fue el primer obstáculo. La prioridad del régimen revolucionario fue el deporte, aunque con un objetivo que alejaba el deseo de Nápoles por vivir del pugilismo. Durante 1962, en la isla se prohibió la profesionalización del deporte, toda vez que la nueva cúpula consideró que ello podría convertir a los atletas en mercancía.
 
Fue así que, ante los rumores y con un historial de 21 peleas y solamente una derrota en el circuito profesional, José ángel decidió abandonar su tierra un año antes y puso su nuevo destino en tierras aztecas. Con el deseo de continuar su formación, decidió obtener la nacionalidad mexicana y se enfiló a la conquista de los logros que lo convirtieron en leyenda.
 
Con 22 años de edad, Mantequilla comenzó a presentarse en los principales escenarios del país y su buen desempeño resonó en todos los rincones. Así, 42 peleas después de su primer aparición en los escenarios de México, tuvo la primera oportunidad de pelear por un título mundial. El Forum Inglewood de California, que en ese momento se consolidó como el escenario por excelencia de los mejores pleitos, atestiguó el nacimiento de la leyenda.
 
Después de 13 asaltos, el amplio repertorio de golpes del Mantequilla superó al estadounidense Curtis Cokes y se llevó las fajillas del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en peso welter. Con la gloria sobre su cintura, se reivindicó como monarca a lo largo de quince peleas de defensa exitosas. En el trayecto padeció un desliz contra Billy Backus en 1970 que corrigió en la revancha un año después.
 
En la década de los 70, otra gran leyenda se dio a conocer desde el Cono Sur del continente americano. El argentino Carlos Monzón retó y convenció al Mantequilla de subir a la categoría de peso mediano para contender por los títulos del CMB y AMB. El histórico encuentro tuvo lugar en Puteaux, Francia, aunque la gloria no fue para el mexicano. No obstante, la encarnizada batalla quedó plasmada en el relato La noche de Mantequilla, escrito por Julio Cortázar.
 
Su legado se extendió más allá del ring y llegó a participar en cintas cinematográficas como “Santo y Mantequilla Nápoles en la venganza de la llorona”, aunque también se convirtió en héroe de historietas. No obstante, la gloria de 81 victorias y 7 derrotas como profesional comenzó a decaer con la llegada de su retiro en el año 1975.
 
Cuatro años después de su separación definitiva del pugilismo, la agencia EFE reportó que el exboxeador vivía en la miseria y fue desalojado de su departamento debido a los adeudos que mantenía. El periodista Carlos Barrón llegó a documentar que el Hipódromo de las Américas se convirtió en su sitio preferido, pues se volvió un apostador empedernido, aunque la suerte le mostró la cara opuesta a la obtenida en sus años como deportista.
 
En 1984 fue ingresado al Salón de la Fama del Boxeo y seis años más tarde al Salón Internacional de la Fama del Boxeo. No obstante, lejos de la fortuna económica, residió los últimos años de su vida en Ciudad Juárez, Chihuahua, al interior de una vivienda prestada, pues no contaba con ninguna propiedad. Bertha, su esposa, llegó a declarar a Univisión que había días que no les alcanzaba para comprar leche.
 
El CMB buscó paliar la dificultad económica de Mantequilla, pero los problemas en su salud comenzaron a restarle vitalidad. En sus últimos años, el mítico boxeador padeció de diabetes, enfisema pulmonar y demencia senil, entre otras afecciones que, aunque menores, hicieron gran eco en su cuerpo. Así el 17 de agosto de 2019, a los 79 años, uno de los mejores welter del mundo falleció en México “su país de corazón”.
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