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Las raras medidas de China con sus naturalizados

Marca | 27 Enero 2021 | 13:01
Desde que se dio luz verde a la iniciativa en las altas instancias, los últimos años uno de los principales focos de atención del fútbol chino ha sido el de la nacionalización de futbolistas extranjeros. Un asunto de gran calado que ha dividido a la población. Y más, si la política de nacionalizaciones tiene repercusión directa en la selección nacional. Consciente de ello, para 'ablandar' a los sectores que no ven la misma del todo con buenos ojos, la Federación China de Fútbol ha establecido reglas para fortalecer la educación en la cultura china de los futbolistas nacionalizados llamados por el seleccionador Li Tie. El fin es dotar a estos jugadores de un cierto sentido de identidad nacional, necesaria para que los aficionados puedan verse reflejados en ellos pese a no ser chinos de nacimiento. Medidas entre las que se incluye el deber de aprender una palabra china cada día durante las concentraciones de la selección.
 
La selección china inició la semana pasada en Haikou una concentración con el objetivo de volver a reunir al grupo tras más de un año sin disputar un partido internacional. En la convocatoria de Li Tie, esta vez estaban en la lista dos de los futbolistas nacionalizados: Elkeson y Alan, en su primera aparición en la lista. Una llamada que convertía al ex del Red Bull Salzburg en el sexto nacionalizado en ser convocado para la selección china, aunque finalmente el jugador no haya podido acudir al encontrarse todavía en cuarentena en el país tras su llegada desde Brasil. Además de Elkeson y Alan, los otros nacionalizados convocados para la selección han sido los también brasileños de origen Fernandinho y Aloísio, y dos futbolistas ingleses con ancestros chinos como Nico Yennaris y Tyias Browning.
 
Tras la baja de Alan, Elkeson es el único presente estos días en Haikou, aunque ya es un experimentado en estas lides, ya que fue el primero en obtener el pasaporte sin ningún conexión previa con su país de adopción. El futbolista del Guangzhou Evergrande sabe que en la selección no tiene privilegio alguno y que el tratamiento es igual para futbolistas locales y nacionalizados. Excepto, por razones obvias, uno: el de su traductor personal. Una figura que no sólo está presente para ayudarle con la lengua en el día a día de la concentración, sino que tiene un segundo cometido igual de relevante. Pues este debe transmitir información sobre la cultura y sociedad china a los futbolistas nacionalizados, con el objetivo de establecer un sentido de pertenencia al país del que tienen adquirida la nacionalidad.
 
Ello no excluye, no obstante, que estos futbolistas nacionalizados tengan que hacer también sus propios deberes. Un ejemplo es que tienen estipulado que deben aprender una palabra chino mandarín al día. A su vez, el resto de futbolistas y staff técnico tienen su contrapartida con los nacionalizados, pues deben dirigirse a los mismo por su nombre en chino. Así, por ejemplo, Elkeson se convierte en Aikesen para sus compañeros en estos días de concentración. De todo modos, para su suerte y poder también manejarse mejor dentro del grupo, hay dos futbolistas chinos que facilitan la integración de Elkeson. A su mesa en las comidas o durante los entrenamientos, el delantero cuenta con la ayuda que le proporcionan Wei Shihao y Yu Dabao, dos jugadores que hablan el idioma portugués por sus experiencias en el fútbol luso en el pasado.
 
El fútbol chino confía en que estos futbolistas nacionalizados ayuden a dar el empujón definitivo a la selección en su lucha por disputar el Mundial de Catar en 2022. Un listado compuesto de seis futbolistas por el momento, aunque sólo dos de ellos como Nico Yennaris y Elkeson hayan podido debutar oficialmente en un partido.
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