Con el beisbol asentado en la cultura norteamericana a inicios del Siglo XX, las Grandes Ligas vivieron un periodo de transición en el que el pitcheo se volvió la parte fundamental del juego. 'La era de la Bola Muerta' como se conoció al periodo de 1900 a 1919 en la Gran Carpa se caracterizaba por los marcadores cerrados gracias a las emergentes figuras del montículo como CY Young o Grover Cleveland Alexander.
La pelota era muy por cara por aquel entonces, casi 65 dólares actuales, por lo que salvo que la bola saliera bateada hacia el público, no era cambiada en el transcurso del partido incluso si se deformaba o estuviera demasiado sucia para ser usada.
El bateo de poder no era algo común en la época, los hits, toques de pelota y el robo de bases eran las principales jugadas cuando los Home Runs eran escasos. El bateador más poderoso de la época era Ty Cobb, sin embargo, una gran figura irrumpió en el beisbol en aquella era: Joe Jackson.
De infancia difícil producto de la pobreza, Joe comenzó a trabajar en molinos textiles desde muy joven. Nunca fue a la escuela ni aprendió a leer y escribir. Su vida pudo haber estado ligada de lleno al molino, de no ser por su talento para el juego de pelota. Comenzó en el beisbol muy joven, en el equipo del molino Brandon, donde vivía de la propinas que conseguía con sus sorprendentes jonrones.
Su apodo, Shoeless o Descalzo, nace poco antes de su llegada a las Grandes Ligas, cuando se quitó los Spikes para disminuir el dolor en sus pies. Y así fue que en la séptima bateó un triple, recorriendo las bases totalmente descalzo. Un fanático le gritó un insulto y de ahí su conocido apodo.
Joe inició su carrera en Phidelphia para ser negociado poco después a Cleveland en 1910. En su temporada de novato registró un promedio de .408, el mejor para un novato. En 1915 llegaría a los White Sox a cambio de 31500 dólares y tres jugadores. En Chicago, estaría rodeado de un talentoso equipo que obtuvo la Serie Mundial de 1917, así como el Banderín de la Americana en 1919.
Los White Sox eran favoritos para ganar en aquella Serie Mundial ante los Reds, pero un amaño relacionado con apuestas ilícitas derivó en la derrota de Chicago. El escándalo llegó a oídos de la prensa para, finalmente, llegar a la Corte en 1920. Joe y otros 7 compañeros fueron expulsados para siempre del beisbol como parte del castigo.
Jackson mantuvo siempre el alegato de inocencia ya que sus números en la Serie Mundial no fueron malos, a pesar de tener algunos altibajos comunes en el beisbol. Muchas pruebas confirmaban la inocencia de Shoeless, pero no fue suficiente. Aún en su lecho de muerte, en 1951, negó su relación con el caso: 'El más grande Umpire sabe que soy inocente'.
El 4 de abril de 1947, Ty Cobb ingreso a una licorería en Carolina del Sur. Ty descubrió que la persona que atendía era su admirado amigo Joe Jackson, quien parecía no reconocerlo. Cobb, se acercó a 'Shoeless': 'yo te conozco, eres Joe Jackson, ¿No te acuerdas de mí? 'Claro que te conozco, Ty, pero no estaba seguro que quisieras hablarme. Muchos no lo hacen'