El 23 de febrero de 1749 se colocó la primera piedra del Templo del Carmen. El encargado de poner en marcha estos trabajos fue Fray Antonio Rizo, provincial de los franciscanos.
De esta manera dieron cumplimiento a lo dispuesto por don Nicolás Fernando Torres y su esposa, doña Gertrudis Maldonado Zapata, en su testamento.
La construcción del templo y convento del Carmen comenzó en 1743, sin embargo, la primera piedra fue colocada el 23 de febrero de 1749, cuando el Rey Felipe V otorgó la licencia necesaria para erigir el convento.
El terreno fue donado por Bartolomé López de Meza en 1740.
Este magnífico templo es de estilo ultra barroco y fue inaugurado oficialmente el 15 de octubre de 1764. En el interior aún se pueden admirar los hermosos retablos y notables pinturas del siglo XVIII. El templo se construyó en el mismo lugar donde estuvo la parroquia primitiva de 1592, poco después se construyó otra en 1596. Ambas fueron demolidas para dar paso al templo actual.
Los magníficos ventanales del Carmen, de estilo barroco novohispano, nacieron de la originalidad de diseño del maestro de arquitectura Joseph Joachim Ramos. En la puerta lateral nace un estilo distinto, con una tendencia al neoclásico.
Además de ser un monumento artístico, el templo del Carmen ha sido escenario de numerosos hechos históricos, como la memorable noche de 1810 cuando los insurgentes potosinos se apoderaron del Convento del Carmen. Sus muros únicos la hacen de las pocas iglesias que son únicas en todos los aspectos.