Miércoles 12 de Junio de 2024 | San Luis Potosí, S.L.P.

El segundo disparo, Colosio el trauma mexicano

Oscar Esquivel | 02/02/2024 | 00:22

La ausencia de la vida es la muerte, nos duele pensar en nuestra propia muerte, envueltos en la desesperación de comenzar a vivir, cuando el tiempo final de manera natural se acerca.

La muerte es la nada, puede ser luz y oscuridad, el cielo, el paraíso, o la tortura del infierno, es en si la forma de trascender al más allá, el cuerpo se queda en la tierra, el alma vuela a otra dimensión, somos carne y espíritu, somos la democracia biológica mas perfecta, nacimos para vivir e inexorablemente para morir. Nadie ha vuelto del limbo universal con la energía que transpiramos durante la vida, los fantasmas deambulan negándose a dejar el plan terrenal.

“¿Qué es un fantasma? Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez, un instante de dolor, quizá algo muerto que parece por instantes vivo aún, un sentimiento suspendido en el tiempo, como una fotografía borrosa, como un insecto atrapado en el ámbar” Espinazo del Diablo, de Guillermo del Toro.

Los fantasmas suspiran por el regreso, no así los muertos muertos, los que se petatearon, chuparon faros, los tiesos, los inertes, los que no hablan, los callados eternos, los que bajaron de mineros, los del pozo, el que se quedó frio, al que le dieron piso, es tan democrático la ausencia de la vida que todos los cuerpos sin dudar alguna, irán a parar a la tierra que nos vio nacer, por lo tanto a la falta de energía nos descompondremos en un ataúd, donde yacerán los restos en un panteón, humilde u ostentoso, como diría Shakespeare “ también hay gusanos en los sepulcros de mármol”. En fin, la muerte es ausencia de todo, los hombres los revivimos para satisfacer nuestra nostalgia del espíritu y el cuerpo que dejo el vivo, cuando vivió.

Después de treinta años, el recuerdo traumático del asesinato de Luis Donaldo Colosio sigue presente, no hemos podido superar que murió a manos de un demente fanático, bueno eso dicen las investigaciones, un matón solitario le quitó la vida de un disparo en la cabeza… ¡ah no! fueron dos disparos, con un par de balas acabaron con la vida de un hombre que para muchos era una esperanza de terminar con la pobreza y la marginación de miles de mexicanos, que había provocado el recién estrenado neoliberalismo, impuesto por Carlos Salinas. Investigaciones fueron y vinieron, algunas serias y profundas, otras amarillistas y sin sustento.

Colosio murió, lo mataron por idealista.
A su muerte, la técnica forense concluyó que la muerte del candidato fue perpetrada por un solo hombre, Mario Aburto, cuyo perfil psicológico de tres estudios fueron los siguientes:” rasgos narcisistas, conductas antisociales y poca tolerancia a la frustración”, el segundo, “personalidad paranoide y psicótica”,  la tercera “reacciones turbulentas con acciones impulsivas” , después se supo que había leído 1000 libros, Gabriel García Márquez su preferido.  En una investigación en el libro, Aburto testimonios desde Almoloya, el infierno de hielo, de Laura Sánchez Ley. A pesar de ser un asesino confeso, con una investigación para muchos “creíble” que acumuló más de 68 mil fojas, ante la ley es un caso cerrado y juzgado, pero la autora enfatiza con base a testimonios de testigos en el anonimato, que el asesinato fue perpetrado desde el mismo poder político de la época.

A la llegada de Ernesto Zedillo a la presidencia de México y al asesinato del secretario general del PRI, después de 6 meses del magnicidio de Colosio, José Francisco Ruiz Massieu murió a manos de otro asesino solitario, poco se sabe de él. Zedillo ante las presiones de la cúpula panistas nombra como procurador a Antonio Lozano Gracia, a su vez le da posesión a Pablo Chapa Bezanilla, como sub procurador y encargado de investigar las ejecuciones del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, Ruiz Massieu y Colosio, cuyo resultado basado en las visiones de la Paca, vidente y bruja, metió a la cárcel a Raúl Salinas de Gortari, por el asesinato del Ex secretario del PRI.  Nacía el PRIAN

La historia es amplia, variada y sin certeza, lo que sí, es una realidad que la justicia mexicana que la oposición no quiere tocar, está plagada de incertidumbre, impunidad, corrupción, una suma de complicidades, esto es el presente, el pasado eso fue, se quiere revivir a los muertos, por política partidista.

El Revolucionario Institucional hoy reclama que se quiera lastimar al partido, por retomar el caso Colosio y abrirlo con ese fin, ¿cómo no revivirlo? aunque sea politiquería, si las cúpulas privilegiadas de ayer y hoy, permanece sumergida en la simulación, el engaño, corruptores de la vida nacional, piensan que la militancia aguantará todo y para siempre.

Acto primero: Colosio hijo solicita al presidente indulto para Aburto; Acto segundo: El presidente López Obrador dice que no lo liberaría por ser un asunto de Estado; Acto tercero: Alejando Moreno reclama intromisión presidencial para dañar al PRI, a pesar del ¡no! presidencial ¿cómo se llamó la obra?, El PRI ya no quiere que le echen la culpa… que si tiene y le da vergüenza.

El PRI de Zedillo cedía espacios al PAN, tal vez ya imaginaban la catástrofe que se avecinaba y se confirmaba en el año 2000 con la llegada de Vicente Fox, el matrimonio se hacia realidad, la impunidad, seguía prevaleciendo, el crimen y la violencia se desató.

Es un tema que año con año se recordará el 23 de marzo 1994 como el día que marcó a los mexicanos, los políticos lo recuerdan con fines electorales, la población en general ya lo enterró, los intelectuales, escritores, periodistas lo renacen según convenga, pero Luis Donaldo Colosio Murrieta, murió, se fue, ya no está y aun continuamos con el trauma de revivirlo, como los norteamericanos con Kennedy, o los colombianos en tiempos de Escobar, últimamente con Ecuador.

Los muertos ya no hablan, si tuvieron e hicieron o dejaron legado, pues tomemos lo bueno, que seguramente el PRI nunca podrá con estas dirigencias, hacer suyo el mensaje de Luis Donaldo “'Yo veo un México de comunidades indígenas, que no pueden esperar más a las exigencias de justicia, de dignidad y de progreso ... yo veo un México con hambre y sed de justicia”. Como resultado el PRI se unió a la derecha, desmantelaron el país, y dejaron en la miseria a millones.

Nos saludamos pronto

OSCAR ESQUIVEL