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moda y belleza

¿Qué necesitamos realmente para cuidar la piel?

National Geographic | 06/12/2023 | 15:26

Al ser el órgano más grande del cuerpo, es lógico que la piel debería mantenerse sana y limpia. Además, la vanidad es un fuerte motivador: los humanos pueden haber evolucionado hasta poder analizar la piel de los demás para determinar su salud (y atractivo).
 
Es un negocio en auge. La industria del cuidado de la piel valía 133 900 millones de dólares en 2018, y se prevé que alcance los 200.250 millones de dólares en 2026 es decir, de más de 120 000 millones de euros a más de 180 000 millones de euros.
 
Con una lista cada vez mayor de productos para el cuidado de la piel que presumen de contener una miríada de ingredientes súbitamente puestos de moda, saber clasificar lo que realmente necesitamos para cuidar nuestra piel puede convertirse en un desafío.
 
Los expertos explican cómo nos protege la piel, cómo mantenerla intacta y qué es bueno (pero no estrictamente necesario) añadir a nuestra rutina.
 
La biología de la piel
La "barrera cutánea" está formada por las células de la piel y el sistema enlazado de proteínas y lípidos que las rodean y conectan. Este muro constituye la primera línea de defensa contra las amenazas externas, ya sean irritantes como las sustancias químicas tóxicas o agentes infecciosos como las bacterias.
 
"Los ladrillos son las células de la piel y la argamasa es la barrera cutánea de proteínas y lípidos", explica Mona Gohara, profesora clínica adjunta de Dermatología de la Facultad de Medicina de Yale (Estados Unidos). 
 
La barrera cutánea no sólo impide el paso de sustancias indeseables, sino que también es crucial para mantener el interior de ciertos elementos esenciales, como el agua. Si la barrera cutánea no tiene suficiente agua, se seca y daña los enlaces lipídicos que conectan las células de la piel. Esto puede permitir la entrada de sustancias no deseadas y provocar enfermedades cutáneas como la dermatitis y la psoriasis.
 
Todos los días alteramos la barrera cutánea con rutinas como las duchas largas (que pueden resecar la piel) y el afeitado (que puede erosionar la barrera).
 
¿Deberías complementar tu dieta o tu ingesta de agua para tener una piel sana?
Beber agua y la dieta de una persona normal son suficientes para mantener la piel sana.
 
Los suplementos como la biotina se comercializan para ayudar a proteger la piel, pero Devina Mehta, residente de dermatología de la Universidad de Cornell (Estados Unidos), afirma que la mayoría de la gente no los necesita: una dieta equilibrada que favorezca la salud mental y física también contribuirá a la salud de la piel.
 
Tampoco es necesario beber agua todo el día, sólo lo suficiente para no deshidratarse.
 
"No aconsejo ninguna cantidad de agua en concreto para tener una piel fuerte", dice Jules Lipoff, dermatóloga certificada de Filadelfia (Estados Unidos). "Tendrías que estar súper deshidratado para que realmente afecte a la piel".
 
¿Qué productos para la piel necesitas realmente?
 
 
Lo único que necesitan realmente las personas normales sin problemas cutáneos es mantener intacta la barrera cutánea. Esto suele conseguirse mediante el uso de tres productos: limpiador, crema hidratante y protector solar.
 
"La piel tiene mecanismos de autohidratación, autoexfoliación y protección", afirma Gohara. "Pero hay que cuidarla. No es algo que ocurra por sí solo. Tienes que hacer un esfuerzo proactivo para mantener los mecanismos naturales de la piel que ya existen."
 
Gohara recomienda una limpieza suave sin jabón, que elimine irritantes como la suciedad sin la dureza del jabón normal. Como explica, los jabones tienen un pH elevado que puede debilitar la barrera cutánea, permitiendo la entrada de irritantes y provocando inflamación. Los limpiadores sin jabón suelen llevar etiquetas como "no jabonosos", "sin jabón", "sin sulfatos" o "pH neutro".
 
Algunas personas, con tal de sentirse limpias, buscarán pasar la esponja por cada centímetro de su cuerpo mientras están en la ducha, pero eso puede hacer más mal que bien: "basta con dejar correr el agua", afirma Lipoff. "No es necesario exfoliar. La exfoliación se produce sola, no hace falta ayudarla".
 
La hidratación también es clave para mantener intacta la barrera cutánea, ya que limita la pérdida de agua. La piel tiene formas de mantener la humedad de forma natural, pero cuando la resecamos con una ducha caliente o la exposición a un clima frío y seco, necesitamos ayudarla, explica Gohara. Lipoff aconseja a sus pacientes que apliquen crema hidratante sobre la piel húmeda para reforzar su eficacia. 
 
También debes usar protección solar, ya que la exposición a los rayos UV sin protección puede resecar la piel y aumentar el riesgo de cáncer de piel. Al usar protección solar, "vas a minimizar muchos daños en la piel de muchas maneras", afirma Gohara. Es una fruta al alcance de la mano".
 
Los dermatólogos reconocen que no todo el mundo tiene la misma piel, y que algunas personas pueden tener deficiencias en la barrera cutánea, como acné, eccema o rosácea. "A menudo, las personas que las padecen necesitan terapias o productos adicionales que les ayuden con ello", afirma Angelo Landriscina, dermatólogo certificado de Estados Unidos.
 
Algunos tratamientos tópicos, como los que contienen peróxido de benzoilo para el acné, pueden irritar aún más la piel, por lo que se necesita una crema hidratante aún más fuerte para restaurar y fortalecer la barrera, dice Gohara.
 
¿Qué puedes añadir a tu rutina de cuidado de la piel?
Una vez que la barrera cutánea está intacta y protegida, pueden abordarse problemas secundarios como el envejecimiento.
 
El ácido hialurónico, por ejemplo, es un ingrediente valioso pero no esencial. Ayuda a retener el agua y a dar a la piel un aspecto más terso. "Es un ingrediente que me gusta mucho y está de moda por una buena razón", dice Landriscina. "Es un ingrediente que no está de más tener".
 
La gente suele buscar productos antienvejecimiento una vez que su piel muestra arrugas o manchas oscuras. Pero las prácticas antienvejecimiento más eficaces empiezan antes de que se produzcan los daños, sobre todo con la protección solar, dice Landriscina.
 
Aparte de la protección solar, el retinol (vitamina A) y los retinoides (derivados de la misma vitamina) también son complementos útiles para la decoloración o las arrugas.  "Llevan mucho tiempo en la vanguardia del cuidado de la piel porque son muy eficaces y están muy bien estudiados", dice. "Pero no son en absoluto necesarios".
 
Para quienes buscan reducir los efectos del daño solar, Mehta recomienda el suero de vitamina C por la mañana y el retinol por la noche. "Estos productos sirven para ayudar a iluminar la piel, aclarar las manchas oscuras e impulsar la producción de colágeno", dice.
 
Aunque beneficiosos, estos ingredientes también pueden causar daños si no se usan adecuadamente. Mehta anima a hablar con un dermatólogo para ver si los productos son adecuados para usted.
 
"No hay que comprar algo porque sea nuevo, porque esté de moda, porque le guste a una amiga o porque se haya hablado de ello en las redes sociales", aconseja Landriscina. "Debes hacer constantemente un inventario de tu piel y de lo que haces por ella, y los cambios y elecciones que hagas deben basarse en el resultado que intentas conseguir".
 
Cómo afecta el invierno a nuestra piel 
 
 
El aire frío es más seco, dice Mehta, así que tendremos que trabajar más para mantener la hidratación de nuestra barrera cutánea durante los meses más fríos. La gente tiene a pasar más tiempo en el interior con la calefacción puesta durante el invierno, aumentando la sequedad ambiental - y de nuestra piel-, dice Lipoff.
 
Para combatir la incómoda sensación de tirantez asociada a la sequedad del invierno, unos simples cambios pueden suponer una gran diferencia.
 
Lipoff recomienda controlar los productos, la temperatura y el tiempo que se pasa en la ducha, ya que el agua caliente y el jabón pueden secar la piel, especialmente si aumenta el tiempo de exposición. Usar humidificadores en la habitación puede ser otro método para contrarrestar la piel seca, ya que es el lugar de la casa dónde más tiempo vas a pasar.
 
Mehta recomienda pasarse a un limpiador más hidratante y cremoso, a la vez que reduces la aplicación de productos como retinoides, exfoliantes y vitamina C, que pueden deshidratar la piel. "Puedes seguir usando[los] durante el invierno pero puede que no aguantes usar[los] todos los días", dice.
 
Para los que no pueden resistirse a disfrutar del exterior durante esta estación, es importante recordar que hay que ponerse protector solar.
 
"Los rayos de sol se reflejan en la nieve y el agua y se intensifican", dice Mehta; "si practicas deportes exteriores, como los de nieve, es básico que te sigas poniendo el protector solar".