Lunes 22 de Abril de 2024 | San Luis Potosí, S.L.P.

Al final todo nos da flojera

Oscar Esquivel | 27/10/2023 | 14:00

Hay temas, muchos de donde escribir, expresarse, manifestar ideas, agradar con una buena historia, la narración si cuenta, pero más nos gusta cuando su interpretación y comprensión al leer, causa algún sentimiento, nostalgia, alegría, enojo, resentimientos, tristeza, empatía, encuentro con uno mismo, en fin, cada persona tendrá una manera de diferente de sentir.

Como buenos mexicanos, somos tan impredecibles, juzgamos desde el estómago, analizamos desde nuestra Fe, gritamos cuando la ignorancia personal es superior a la razón, enloquecemos cuando alguien nos contradice, preferimos defender lo que acomoda y no lo que es una verdad… la verdad incómoda. Sujetos que existen como cangrejos en la playa, salen y salen de entre las piedras para respirar si saber que les espera, ser casados por una gaviota o por el hombre, cuando respirar lo pueden hacer cada 48hrs, pero les gusta el va y viene del mar entre las rocas, sin importar poner en peligro su vida, sus bienes, sus logros.

Tenemos ante nosotros una verdadera tragedia cultural, no leemos mas de 3.8 libros promedio al año y a la baja, preferimos que otros lo hagan por nosotros, desafortunadamenteson a quienes seguimos como ejemplos para emularlos, lo peor los usamos, para después repetir sus propios criterios, muchas de las veces sometidos y corrompidos por el poder económico y político.

Se preguntarán a que va todo esto, si bien, lo sometemos a un escrutinio, estaremos de acuerdo que la educación en general en México, no provoca un pensamiento crítico, mucho menos nos invita a leer la diversidad de opiniones, porque hasta eso nos da flojera, “si no leo me aburro, si leo me apendejo y entra la ansiedad, mejor me quedo como estoy, burro pero feliz, otros que piensen por mí”.
En la soledad, en la reflexión, en el acogimiento privado e íntimo ¿acaso no tendremos un espacio en nuestro ser, para pensar qué estamos haciendo como sociedad? Ante nosotros pasan por encima millones de informaciones enviadas a modo de quienpaga, noticas falsas que no verificamos, profesionistas ufanados que lo son, sin un ápice de cultura, el análisis ni se diga, rebasa toda lógica cierta para solo resumirlo en chismes e ignorancia.  

Aquí mismo en el terruño, la patria chica, la tierra potosina, la del nopal y la tuna, la del Xantólo, donde lo viejo es nostalgia y lo nuevo es progreso, la industrialización, todo sometido a un entorno surrealista, vago e inhóspito, vemos las redes sociales repletas, por no decir atascada de propaganda gubernamental que nosotros pagamos, hojeamos un periódico y lo mismo, hasta en el contenido de sociales nos hacen creer lo armonioso y dulce que es vivir en San Luis Potosí.

Libertad, justicia, paz, como taladro en la sien, lo triste es lo contrario, libertad ¡oh! Con un alumbrado táctico para sentirse seguro por las noches, nos sentiríamos mejor si la municipal hiciera sus rondines y las patrullas de la ortografía del Sí con sus ocupantes super dotados de capacitación y equipo,no se la pasaran durmiendo en alguna cochera “amiga”, los pocos oficiales, están en anti alcoholes o de plano extorsionando transeúntes, la mayoría de la veces obreros que salen de sus trabajos que  para sus mala suerte se encontraron con unos motociclistas municipales prepotentes y abusivos, por eso la policial municipal en el país es el menos aceptado con un 69% de negativos. Ni las maestrías en policías municipales le han servido al comandante del edil para mejorar un poco.

La Guardia Civil Estatal esta del mismo calado, de nada sirve las denuncias de pequeños comerciantes que transitan por carreteras potosinas, ante las extorsiones recurrentes en cruceros o vías libres, exigen “propinas” muy suculentas para permitirles circular, es del conocimiento de los jerarcas, pero poco o nada hacen para evitar este atropello.

Sería inútil y hasta aburrido para algunos, hablar de las pensiones, un tema muy controvertido por lo político y lo técnico, los países adoptan sus sistemas para el retiro, la jubilación por vejez y hasta por incapacidades permanentes, son procesos de la economía donde intervienen desde la fuerza laboral, hasta los grande capitales, son al fin de cuentas, el ahorro de toda persona para sobrevivir con dignidad en sus años del otoño e invierno de sus vidas, entonces y no se entiende por qué hacer uso de esos recursos para destinarlos a otras cosas que no sea para su fin. Es jugar con fuego, las grandes movilizaciones de la clase trabajadora se dan precisamente por eso, no se respetan sus aportaciones, no se les da celeridad a sus pagos, a los de mayor edad, los tiene parados durante horas en filas interminables, solo para corroborar que están vivos. El Gobierno del Estado, nunca, ni los anteriores ni el actual, debieron tomar el dinero para obras o pagos de pasivos, las arcas del gasto corriente de las finanzas del Estado,dificilemente podrán suplir al fondo de pensiones, por la simple razón que no cabría en la lógica gubernamental dejar de realizar obra, para mantener a “retirados”.

Callamos “si no es conmigo el pleito para que me meto” el no entender el tema o por lo menos ser conscientes de todo aquello que beneficie o perjudique a un solo ciudadano, nos atañe por añadidura.

Sigue y sigue, el debate sobre los fideicomisos que el Senado de la República dio por desaparecerlos del Poder Judicial, ya viéndolo con lupa, muchos dirían,“es un grano entre tantos billones de pesos en presupuesto de la federación que se gastarán”, tal vez sí, pero el ahorro no es permisible cuando, hace tanta falta más infraestructura Judicial, tenemos un rezago de justicia del 96.3% es decir una impunidad de vergüenza, hay abogados, muy pocos que defienden el actual sistema, culpan al las fiscalías, a la policía, ministerios públicos, sin tomar en cuenta que al final quienes interpretan las leyes, las aplican y sentencian, son los jueces y magistrados, nos marean, nos polarizan, nos intimidan, lo verdadero es que el Poder Judicial requiere y lo diremos al cansancio, una reforma completa, una que de certeza que la justicia podrá llegar al más humilde de los mexicanos. 

Preparen sus altares de Día de Muertos y compartamos el júbilo con quienes están en un lugar mejor.

Nos saludamos pronto

Oscar Esquivel.