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Envenenamiento y químicos: las armas contra la educación femenina en Afganistán

EFE | 06/06/2023 | 10:31

Los ataques contra estudiantes femeninas mediante el uso de químicos tóxicos o el envenenamiento han sido una práctica frecuente en los últimos años en Afganistán por parte de grupos de opositores a la educación de las afganas.
 
El envenenamiento de más de ochenta niñas en dos colegios de primaria en el norte del país el pasado fin de semana supone el último de una serie de ataques contra las afganas, que se suman al recorte de derechos que sufren desde la llegada al poder de los talibanes en agosto de 2021.
 
Pero antes de la toma de Kabul, las mujeres también fueron el objetivo de grupos que se han opuesto tradicionalmente a la educación de las niñas y adolescentes afganas. A menudo se responsabilizó a los talibanes de estos ataques, pese a que negaron su implicación en este tipo de sucesos.
 
En marzo de 2017 al menos 81 niñas tuvieron que ser hospitalizadas después de que un grupo de hombres armados sin identificar atacasen con sustancias químicas tóxicas el patio de un colegio femenino en la provincia de Faryab, en el noroeste de Afganistán.
 
En septiembre de 2015, las autoridades del estado occidental de Herat pusieron en alerta a los colegios femeninos tras registrar al menos 600 casos de envenenamiento premeditado a alumnas en tan solo ocho días.
 
Unos meses antes, en junio de ese mismo año, al menos 60 estudiantes fueron hospitalizadas por un posible envenenamiento en un colegio en la provincia centro de Bamyan, y dos semanas antes otras 60 niñas fueron intoxicadas en un centro educativo en el norte con un "polvo blanco que emitía un fuerte olor" supuestamente arrojado por los talibanes.
 
En abril de 2015 también se registraron ataques en escuelas masculinas en Herat, donde unos sesenta estudiantes que habían comido alubias en un puesto comida rápida tuvieron que ser trasladados a un hospital por posible envenenamiento.
 
En junio de 2013 sesenta niñas de una escuela en el este del país perdieron la conciencia al beber agua de un pozo cercano y detectar el olor de un gas extraño en la zona y otras 20 se desmayaron en otro centro femenino en el norte de Afganistán tras respirar una sustancia química que fue rociada en la zona con un pulverizador.
 
Un mes antes, al menos ochenta niñas de una escuela de secundaria en el norte de Afganistán perdieron el conocimiento a causa de un posible envenenamiento, y otras setenta quedaron inconscientes en un incidente parecido en Kabul.
 
En julio de 2012 ocurrió lo mismo con otras cien estudiantes también en la capital afgana.