La calavera Catrina, la imagen que identifica a los mexicanos en el mundo, nació en el barrio de Tepito, fue ahí donde la dibujó por primera vez el gran ilustrador José Guadalupe Posada.
Agustín Sánchez González fue investigador de la caricatura en México y especialista en la vida y obra de Posada, asegura que ese icono se publicó 11 meses después de la muerte del artista.
El autor participará hoy en “Encuentro mirada y testimonio sobre la Ciudad de México, personajes destacados del siglo XVI hasta nuestros días” en el Antiguo Colegio de San Ildefonso.
Curador de una docena de exposiciones en los museos más importantes de México, afirma que todavía hay mucho por descubrir del grabador nacido en Aguascalientes. “Posada era un hombre que trabajaba muchísimo, no sabemos todavía cuántas obras hizo, hay quienes dicen que 20 mil, otros que fueron 11 mil piezas, es muy difícil saberlo.
Para hablar del “Posada chilango”, el investigador dictará este miércoles la conferencia Los pasos de Posada en la Ciudad de México. El nacimiento de la Catrina en Tepito.
El especialista en una reproducción del taller del grabador para la muestra José Guadalupe Posada. El gran ilustrador de lo mexicano, que él curó.
La vida de Posada (1852-1913) en la capital se desarrolló en el Centro Histórico. Sánchez refiere que andaba por la calle del Reloj, ahora República de Argentina, por San Ildefonso y por la calle Primo Verdad, cerca de donde hoy se encuentra el Palacio de la Autonomía y donde había una vecindad; en ella vivió el grabador y años después fue derrumbada.