Joe Biden, presidente de Estados Unidos, propuso un impuesto del 30%, para las empresas de criptomonedas, para que sirva para cubrir el costo de la electricidad que utilizan para la minería.
El presupuesto suplementario del Departamento del Tesoro, publicado el 9 de marzo, señala que las empresas de criptomonedas que utilicen recursos, se le aplicaría un impuesto especial del 30% de los costos de la electricidad que se utilizó en la minería de “activos digitales”.
La propuesta contempla cobrar el 10% para el primer año, y progresivamente subirlo hasta el 30%.
Entraría en vigor para ejercicios fiscales posteriores al 31 de diciembre del 2023, y por tres años, se implementará progresivamente. Quedaría a un ritmo de 10% hasta el 30% para el tercer año.
Para las empresas de criptomonedas, será necesario informar sobre la cantidad de electricidad que se utilizó y el valor de la misma.
Para las empresas de minería de criptomonedas, y que su suministro eléctrico provenga de otra fuente distinta a la red pública, pagarán impuestos. Tendrán que estimar los costos de electricidad generada en la vía que la obtengan, como, por ejemplo, una planta generadora de electricidad.
El gobierno de Estados Unidos estima que el uso de energía para criptomonedas, a nivel mundial, es de entre 120 a 240 mil millones de kilovatios-hora cada año. La recaudación del impuesto a criptomonedas, por parte de Joe Biden, recaudaría más de 20 mil millones de dólares en 2024.
Por otra parte, el impuesto a criptomonedas tiene la motivación de las operaciones en estas divisas, no les aplican las mismas restricciones que tiene el comercio contra el lavado de dinero.