El gobierno de Estados Unidos y las fuerzas federales mexicanas tomaron acciones para combatir la operación de laboratorios clandestinos que fabrican fentanilo y otras drogas sintéticas en las costas del Pacífico.
A finales de marzo, el subsecretario de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y de Aplicación de la Ley (INL) del Departamento de Estado, Todd D. Robinson, viajó a Sinaloa con funcionarios de la Sedena para discutir las operaciones dirigidas contra los laboratorios clandestinos de drogas sintéticas y las áreas en las que podría ampliarse la cooperación.
En los trabajos se va a incluir a la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, ya que en 2019 se aseguró el primer laboratorio clandestino de fentanilo.
Según el Departamento de Estado de EU, “en 2022, se identificó a México como la única fuente importante de fentanilo”.
Los trabajos incluyen la capacitación de la INL a autoridades mexicanas —Marina, Ejército y Guardia Nacional— en la localización de laboratorios clandestinos.
“El INL donó equipos especializados de protección a unidades en México para investigar y con seguridad desmantelar laboratorios de droga clandestina”, señala el Departamento de Estado.
Andrés Manuel López Obrador afirmó que su gobierno tiene capacidad suficiente para enfrentar a la delincuencia organizada. "No queremos intervencionismo, no queremos ayuda de nadie”, dijo.