La elevada inflación literalmente les está quitando el sueño a empresarios hoteleros y restauranteros.
Si bien en este año sus ventas son mucho mayores a las del 2020 y el 2021, el alza de precios en alimentos, insumos y servicios les está reduciendo sus márgenes de ganancias.
Con una inflación general de 8.70 por ciento en septiembre y alzas de 80 por ciento en el agua, de más del 45 por ciento en electricidad y de 30 por ciento en el gas, ambos sectores irán haciendo ajustes a sus precios para poder sobrevivir.
Así lo revelaron líderes de la Asociación Mexicana de Hoteles en Nuevo León y de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en el Estado.
Jesús F. Náder, presidente de los hoteleros, expuso que están batallando mucho, pese a que se han vuelto más eficientes en el uso de energéticos y en toda su operación.
"Y ahora que llega el invierno, nos amenaza que el precio del gas se va a incrementar más.
"Estamos batallando bastante con esos incrementos, porque en promedio nuestra operación se ha encarecido entre 20 y 22 por ciento".
Por lo ello, señaló, están elevando sus tarifas paulatinamente, aunque no en la misma proporción.
"Estamos tratando que no lo resienta tanto el huésped, sin embargo, sí estamos creando conciencia de que hay necesidad de hacer los incrementos por esas causas".
Por su parte, Daniel García, presidente de la Canirac, reconoció que si bien los restauranteros han buscado aprovechar los programas como el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic), sus márgenes de ganancias son cada más más pequeños.
Por ejemplo, refirió, el caso del pollo llegó a aumentar un 100 por ciento en los últimos dos años y aunque ha habido un ajuste de precio a la baja, es apenas de 25 a 30 por ciento.
"Seguimos arrastrando la cobija, no ha sido sencillo, la carga que tuvimos que tomar para poder subsistir, aún están esos créditos que pedimos y el Pacic sí nos ha ayudado un poco, pero los márgenes están muy castigados.
"Muchos de nosotros incluso seguimos con pérdidas, a pesar de que muchos puedan pensar que los restaurantes están llenos y ya se recuperaron, pero vengan a ver qué pasa tras bambalinas".
Además, dijo que están batallando mucho para llenar sus plantillas laborales, por lo que el costo de los salarios se ha elevado más de 30 por ciento.
Debido a ello y para compensar en parte su mayor costo de operación, el sector irá haciendo ajustes al precio de sus menús.