Jueves 27 de Enero de 2022 | San Luis Potosí, S.L.P.
C O M P A R T I R

LA AGENDA 22

Oscar Esquivel | 13/01/2022 | 18:24

Opinión

De manera cotidiana nos levantamos con el propósito de cumplir una programación previa del día, siempre con el afán de resolver todas y cada uno de las tareas, evitando dejar pendientes, habría que ver a los desordenados cambiando todo a última hora, algunos otros mayormente escrupulosos con el tiempo y las formas con suma regla, otros colocando su vida por encima para no quedar mal, de estas diferentes posturas de llevar el orden, cualquiera sería la 

correcta, si se concluye en su momento que se terminó resolviendo las tareas programadas, con los resultados conoceremos quien o cual es más efectivo, claro, cada una causará molestias e irritación para quienes están cerca de alguna persona que asuma liderazgo.

 La administración del tiempo, un tema por demás llevado y traído por especialistas consultores, animadores de TV, Coaching de vida, empresariales, los CEO (Chief Executive Officer) rimbómbate título para los mandamases, ya no solo de la industria de igual manera para los gobernantes que se cuelgan el CEO, obviamente estos últimos se deben a la ciudadanía, les administran el tiempo más no marcan agenda.

Muy pocos políticos “marcan agenda”, son raros aquellos que se atreven hacerlo, pudiera no gustar en extremo ó por el contrario, empalagarse hasta el fanatismo, pero para generar agenda pública, se requiere buscar el sentido común hasta por debajo de las piedras “aún cuando en ocasiones no es el más común de los sentidos”. 

Si observamos el panorama mundial y lo llevamos a lo local, veremos aquí que quienes administran nuestras aportaciones vía impuestos, actúan como caminantes muertos, chocando unos contra otros, estableciendo rutas críticas sin que existan, se siente un espasmo gubernamental en todos los niveles de gobierno que ya preocupa, requieren un digestivo anti-ego, para aliviar la obstrucción de las ideas que prometieron y echen andar los cientos de cabezas de asesores que contrataron para tal motivo.

LOS APUNTES DE LA AGENDA 

Agenda número uno: La gran preocupación nacional, que salpica a estados y municipios, está marcada por un bicho pandémico, que no permite desarrollar una sana sociedad en medio de la catástrofe, un sistema de salud rebasado, una sociedad indolente, un gobierno sordo envalentonado e ineficiente, con una oposición fracasada, ponzoñosa y tóxica que no aporta, como resultado, un mar de contagios y muertos que ya no hablan. 

En una agenda común como lo es el combate al Covid, se siente el fracaso social, nadie entiende, nadie atiende, nadie sede. 

¿Qué haremos? Ante tales circunstancias, solo quedaría rezarles a todos los dioses posibles, los que hay y habrá, pero lo mejor sería no conformarnos con mantener esta especie de abulia, impasibilidad, dejadez y el desanimo, que este ultimo es el peor de las pandemias sociales y se contagia a través de gobiernos igualmente enfermos. En nosotros esta el problema y la solución, sentido común, cuidándonos.

Agenda numero dos: Viene como viento negro varias reformas a la carta magna ¡otras más! ya parece ejemplar del libro vaquero para lectura en viajes en un camión urbano, otra historia con final repetido gana el malo, pierde el bueno y la población queda desolada te tanto balazo y fuego cruzado.

Comenzando con la reforma energética propuesta por el presidente que se presentará como los diez mandamientos nada se les agrega ni se quita, se les olvido que vivimos en un país plural donde las opiniones cuentan, cuando se permite una imposición como la que se pretende, a pesar que el partido en el poder no tiene mayoría para imponer la reforma tiene los medios para negociar, gubernaturas por ejemplo, pero si así fuera, cuando dejen los morenos de ostentar el poder vendrán otros, la modificarán a su gusto y antojo, lo lamentable que seis años atrás se realizo una reforma con Sir Peña y solo sirvió para desmantelar todo lo relacionado con energía, el país perdió, fue humillado y saqueado, pero esto no quiere decir que la reforma pretendida, sea totalmente la correcta, la energía debe ser de los mexicanos, más no de los gobiernos en turno.

La madre de todas las reformas la tendremos en la ley electoral, los chicos de la nueva camiseta los azules, rojos y amarillos, donde todos sus los militantes ya no son de un solo color, ahora son color chupirul, preparan una dura batalla para no perder sus privilegios, dos de ellos sus registros nacionales. 

Entre la reforma electoral se maneja unas que ponen a temblar a cualquiera de los “chupirules”, las que mayor miedo son la reducción de diputados y senadores plurinominales de 200 a 100 y la disminución significativa casi inexistente de las prerrogativas multimillonarias. De paso sería bueno quietarles a los partidos políticos de tajo el INE, convertido en el paladín de los reyes en turno, hoy lamentablemente no es le caso, son los bufones del nuevo partido empresarial multicolor.

Agenda numero tres: La violencia, la inseguridad, la devastación de comunidades enteras, la migración forzada de miles y miles de mexicanos, que aterrorizados abandonan sus pueblos por miedo a la delincuencia y a su guerra por territorio, cada día el estado mexicano pierde terreno, lo ha dejado perder. Los feminicidios crecen exponencialmente, las familias sufren violencia indiscriminada, la trata de personas es un mercado de la muerte.

Las agendas de una nación son un mar de pendientes, un infinito inobservable, más allá de buenos y malos deseos, requerimos con urgencia una tregua que no me gusta la palabra, las treguas se hacen en la guerra, pero si, una que acabe con la forma intestina como nos conducimos, si no logramos acuerdos, avanzar por un propósito nacional o local, continuaremos sumergidos todos administrando el tiempo no corrigiendo los problemas.

Nos saludamos pronto.

 

 
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