Jueves 20 de Enero de 2022 | San Luis Potosí, S.L.P.
C O M P A R T I R

Se impone un nuevo pacto social ante un País, que se convierte en un campo de guerra.

Dr. Jaime Chalita Zarur. | 29/11/2021 | 17:15

Espacio de Reflexión

La noche más larga de nuestro País, entre el dolor, la vergüenza y lágrimas nos martiriza, atemorizándonos como ciudadanos, sin dejarnos tranquilos y recurren, una y otra vez, los escenarios de maldad, alejándonos de nuestra paz que solíamos tener.
 
Entre la criminalidad y las estadísticas, pero igualmente la administración de daños, transcurre la vida de las personas que vivimos en Mexico. Quienes gobiernan parecen inmunes al dolor de la gente pero, la sociedad se descompone cada día más.
 
Se ha conmemorado el día 25 de noviembre, con manifestaciones de cualquier forma, desde las pacíficas, hasta las muy violentas, todo en contra de la violencia que sufren y han sufrido las mujeres. ¿Cuántas han sido asesinadas por odio, celos, miedo, coraje, venganza, y es negado el feminicidio?
 
Entre la realidad que vivimos en lo cotidiano, nada tiene que ver con lo que se nos informa. Vamos, hasta el número las muertes que llevamos por COVID 19, se miente o, discrepa enormemente entre especialistas.
 
Donde queda el ciudadano que trabaja, y súbitamente pierde su dinero o, patrimonio o, la vida, a manos de seres despreciables que no les importa lastimar a los demás. Donde quedan las mujeres asesinadas, maltratadas, ultrajadas, ellas, que quiere salir adelante y su esfuerzo se ve limitado por personas que nos hacen vivir esta larga noche de pesadilla que ya lleva muchos años.
 
Cada vez lo que vive en este País, nos lleva a una normalización de los hechos más perversos, tomándolos ya, como el devenir de lo que tiene que suceder en el día que transcurre, agradeciendo al final de la jornada, que estemos vivos y que, lo que nos haya sucedido, ya sea que nos quedemos sin las cosas materiales, nos da alivio haber podido contar lo sucedido.
 
Nada cambiará. Las mujeres seguirán sufriendo a manos de los hombres y la sociedad a manos de los criminales, en tanto la individualidad no cambie con el convencimiento verdadero de abonar valor a la sociedad en la que se nos permite convivir.
 
La influencia de bien decir y hacer, desde lo personal a la familia, traerá efectos positivos a nuestra relación gregaria. Cierto que la impunidad creciente, creo en lo personal, ha rebasado a la autoridad, no se puede ya, controlar ni siquiera los delitos del fuero común. Te matan por robar lo mínimo. Es criminal.
 
Las cosas no mejorarán, en tanto no generemos las condiciones necesarias para hacer sinergias entre autoridades y sociedad, de otra manera, seguirán pasando las desgracias más horribles que nos han sucedido y, todos somos responsables de ello.
 
El criminal, ¿nace o, nosotros socialmente lo creamos?
 
@jaimechalita
 
 
 
 
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