Este evento que se volvió cada vez más incluyente, en el que hubo espacio para todos los sectores productivos además de la diversión para grandes y chicos
Habría cumplido 79 años
Esta semana la Feria Nacional Potosina habría cumplido 79 años si no hubiera sido interrumpida por la pandemia de COVID-19.
El 23 de agosto de 1942 se inauguró la primera edición de lo que hasta hace dos años era considerada la Mejor Fiesta del Verano, la Feria Nacional Potosina, a la que cariñosamente llamamos Fenapo.
Antes de esa fecha era la Feria Regional, pero después de 1942 la fiesta se volvió realmente del pueblo mexicano, esperada con ilusión y entusiasmo por visitantes y expositores.
Un evento que se volvió cada vez más incluyente, en el que hubo espacio para todos los sectores productivos además de la diversión para grandes y chicos, y hasta eventos culturales, sin mencionar los espectáculos en los que cada año se buscaba superar al anterior con la presencia de los artistas del momento.
Hoy como ayer, SLP está listo para seguir creciendo
En el discurso inaugural de esa Primera Feria Nacional Potosina, los organizadores dijeron estas palabras que bien se pueden aplicar para la época que vivimos: “San Luis Potosí se encuentra en una etapa de renacimiento, por todos lados se advierten síntomas de una gran vitalidad que pugnan por dejarse sentir cada vez más fuerte y por adquirir el desarrollo que legitima lo que corresponde”.
En aquel tiempo se anunciaron grandes espectáculos, se llevaron a cabo corridas de toros, talleres para la elaboración de juegos florales, y algo realmente novedoso: el concurso a la canción de San Luís Potosí, que ofreció como premio un escudo emblemático del estado en oro, un diploma y 300 pesos.
Se extraña el bullicioso festejo
Hoy recordamos con añoranza la ceremonia inaugural, que invariablemente incluía un cansadísimo recorrido por todos los pabellones expositores, encabezado por el gobernador del Estado y su distinguida esposa, junto con los invitados especiales además de su gabinete legal y a veces hasta el ampliado, que terminaba en una opípara cena en alguno de los establecimientos más elegantes y tradicionales de la Fenapo.
¿La podremos volver a disfrutar?