Ser actor pudo haber convertido a Luis Curiel en el alumno popular de la escuela, pero resultó todo lo contrario.
Actuar desde niño lo volvió el raro de la clase y víctima de las burlas de sus compañeros que lo hicieron repetir tercer año de primaria.
Su trabajo en teatro y sus clases de violín motivaron el desprecio de los alumnos de clase, al grado que sus padres prefirieron cambiarlo de colegio.
Luego de 20 años, Curiel revivió los días de bullying en la serie Control Z, donde interpreta a Luis, un estudiante que se convierte en una víctima mortal.
De niño sí sufrió bullying, admitió el actor, pero no a los niveles de su personaje en la serie original de Netflix.
"A mí nunca me gustó ser parte de ningún grupito ni de los populares ni de los nerds ni de nada", dijo tajante.
"Era yo el raro, el artista, sobre todo en tercero de primaria, que un poco por esa situación me llevó a reprobar el grado y después me cambiaron a un sistema Montessori, que es un sistema más respetuoso".
"En eso me pude haber sentido identificado con Luis. Yo en la escuela era Luis el actor, pues yo empecé a trabajar desde los 8 años".
Como parte del programa educativo, contó, llevaba la clase de deportes.
Pero para ese tiempo ya estaba en teatro y tomaba clases de violín, por lo que prefirió no jugar futbol por miedo a sufrir alguna lesión.
"Sí me gustaba el futbol, pero lo más importante para mí en ese momento era la actuación y la música. Eso provocaba que mis compañeros dijeran 'ay si, el actor que no sale en nada, no juega porque se lastima', esas cosas me hacían sentir culpable. La maestra me reprobó por ciertas cosas y luego se descubrió que la maestra no era maestra".
Cada que llega un nuevo personaje a sus manos, Luis Curiel se prepara lo mejor posible para interpretarlo, como lo hizo para su rol de Rodrigo en la telenovela Vencer el Pasado.
En la historia producida por Rosy Ocampo, Rodrigo sufre discapacidad motriz, por lo que acudió a dos fundaciones que atienden a personas en estas condiciones.
"En Fundación Vida Independiente me ayudaron no solamente a utilizar la silla de ruedas, además me pusieron en contacto con Julio, una persona que vivió una situación parecida al personaje.
Compartimos distintos puntos de vista. Hay muchas cosas que desconocemos, desde ¿cómo llevan su sexualidad? ¿cómo es su día a día? ¿cómo los ve la sociedad? ¿cuáles fueron sus etapas de mayor tristeza o depresión?".