San Luis Potosí, SLP.- Los fenómenos naturales son situaciones que no pueden predecirse, sin embargo, la población de las zonas afectas aprenden a vivir con ello, como con los hundimientos que desde años atrás se han presentado en la zona conurbada de San Luis Potosí, sumando 196 propiedades asentadas en sitios con hundimientos por debajo de la carpeta asfáltica.
¿QUE OCASIONA UN HUNDIMIENTO?
La sobreexplotación de los mantos acuíferos es una detonante de los hundimientos o colapsos del suelo principalmente.
¿CUALES SON LAS ZONAS AFECTADAS?
Hasta el momento se tienen detectadas tres zonas en la entidad que han presentado colapsos de suelo o hundimientos, entre ellas el primer cuadro del Centro Histórico específicamente en la Alameda Juan Sarabia, y el resto en Soledad de Graciano Sánchez.
De acuerdo a la información que detalla el Atlas de Riesgo de San Luis Potosí los hundimientos de la zona centro han sido ya saneados y rellenados, el primero se encuentra se encontró entre las calles de Constitución e Iturbide, donde se presentó por debajo de la carpeta asfáltica.
En la misma zona se han presentado otros hundimientos localizados en el barrio del Montecillo y la calle Chicosein, estos junto al de la Alameda, asimismo en el barrio del Montecillo se localizan en la unidad deportiva del Montecillo y otros entre las calles Manuel José Othón y Azteca Sur, los cuales presentan características similares con un diámetro de 1 a 3 metros.
Por otro lado, los hundimientos de suelo en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez se encuentran registrados en el fraccionamiento Villa de la Ciudad en la colonia Pavón, Valle de Cactus, y en los fraccionamientos San Francisco y Providencia.
Asimismo otras zonas detectadas con hundimientos son Carretera Rio Verde, Quintas de la Hacienda, Fraccionamiento Santa Mónica, calle San Juan Bosco, Av. Coral, Av. Industrias y Martínez de la Vega, calles Julián de los Reyes, Carranza y Terrazas, Av. San Pedro entre otras zonas.
HUNDIMIENTOS DE GRADO MENOR
A pesar de la gravedad hasta el momento los hundimientos no representan un riesgo alarmante que implique el desalojo de comercios, viviendas o escuelas.