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ROMA 193 DC Y TODO ES IGUAL

Opinión

En un relato dentro de los ochenta libros de la Historia Romana, el historiador Dion Casio da cuenta de una tragedia que vivieron las guardias pretorianas del emperador Juliano al prepararse para una guerra civil 193dc, promovida por el autoproclamado emperador Augusto Septimio Severo gobernador de Panonia, hoy Alemania y países del Este.

Los soldados pretorianos después de años de no estar presentes en una guerra, se apresuraban a defender Roma.En su historia Casio narra como las tropas tomaron a más de doscientos elefantes, aquellos que habían sobrevivido a las carnicerías del circo romano en el periodo del emperador Cómodo, a los paquidermos gigantes se les adapto una torreen sus lomos, emulando las batallas de Alejandro Magno.

Dentro de las instalaciones del circo romano, se dieron cita cientos de soldados, comenzaron a montar a los animales, sin ser conocedores del entrenamiento y dirección, aunado a la gran memoria de los elefantes, varios jefes de manadas alverse amenazados por los pretorianos, enfurecieron asustados, los otros animales imitándolo nerviosos yal ser un espaciocerrado, los elefantes aplastaron a cientos de soldados de elite,Juliano el emperador, no tuvo más remedio que bajar la guardia, para después ser asesinado por los propios guardias imperiales, permitiendo que Severo llegara a Roma sin empuñar su espada contra su propia población. 

Septimio Severo, también tendría sus detractores y fieros oponentes, los gobernadores de las Galias,Claudio Albino y Niger de Siria, que finalmente los vencería a un costo extremadamente alto, la sangre de los propios ciudadanos romanos, es la revolución de los poderosos no del pueblo.

Casio se avergüenza, irrumpe con una pregunta que hace a Juliano, Severo, Niger, Albino ¿Acaso su furibunda hambre de poder y de gloria, vale más que la vida, el hambre, la miseria del pueblo romano? Sabía que la seguridad del imperio estaba en riesgo, los pueblos conquistados se habían dado cuenta de la vulnerabilidad romana.

 La propia avaricia internade poder, terminaría por sucumbir al Gran Imperio Romano.

Cruzaron el Rubicón decididamente sin medir las consecuencias,iniciaba el principio del fin.  

UNA COSA LLEVA A LA OTRA

Ni similares, ni patente.

Que había corrupción ¡sí!, que compraban a sobreprecios ¡sí!, que los accionistas de laboratorios eran funcionarios ¡sí!, provocaban desabasto intencional para aumentar precios, las compras consolidadas y la autorregulación del mercado lo hacían siempre los laboratorios para aumentar sus ganancias ¡sí y si! era del conocimiento del gobierno federal, lo sabían y reconocían todo esto, pero medicamentos en el sector salud, simplemente no hay.

Una de cada cinco recetas se surte, gracias a las reformas a la ley de adquisiciones de medicamentos e insumos médicos, donde anteriormente las realizaba el IMMS y ahora la SHCP, con el afán de evitar corrupción fueron hechas al vapor, las compras que realiza hacienda son sin reglasni métodos implementados por expertos, las compra un administrativo burócrata, la improvisación es el método dando como resultado, desabasto generalizado, en los casos graves la muerte es inminente.

Los errores administrativos aplicadospor políticas públicas poco “convincentes” se pueden enmendar, las vidas no, cambiar de rumbo es de estadistas con estatuara y humildad.Si anteriormente las compras consolidadas la realizabanel IMMS, que la haga la secretaria de salud,corrija y mejore el proceso de compras nacionales y extranjeras, 63% de las claves no se completan. Si la corrupción mermaba el alcance de medicamentos, que se castigue a los culpables, sin venganzas solo se les castigue por corruptos, solo algunas empresas se repartían el “pastel” y el gobierno en turno permitía el oligopolio farmacéutico, hay soluciones, una de ellas es generar condiciones para la apertura de empresas distribuidoras, que entre ellas fomenten la libre competencia, la reactivación  de los almacenes del medicamentos provocaría una cobertura nacional, con bodegas regionales para su distribución más efectiva.

El reconocer que el pasado, como el presente, es un sistema fallido, es de hipócritas de los políticos no aceptar cada quien sus culpas, su responsabilidad en todo este problema es una de las mayores preocupaciones de la población, la salud un sistema,  sin médicos, sin insumos, sin hospitales dignos, no podemos aspirar a tener un población sana sin lo anterior, la prevención y el remedio aplicados en tiempo, evita también un gasto oneroso de fondos público, no hay  presupuesto quealcance, para una población enferma.

No es un problema inherente solo al gobierno federal, en los estados se da el mismo fenómeno, compras de medicamentos con sobreprecio, asignaciones directas de insumos a costo exorbitantes, asignaciones directas a cuates y parientes, es una corresponsabilidad, de todos los ordenes de gobierno, cuidar de la salud de cada ciudadano, y no hacer de un problema de muerteuna guerra política provocada por políticos cortos de miras, a fin de cuentas los mexicanos somos quienes pagamos con vidas los errores de nuestros gobernantes.

LA VACUNACION

Y hablando de salud, es inaudito que exista una desconfianza tan alta de la vacuna anti Covid. Esta semana comienza la aplicación de la vacuna a las personas de 40 a 49 años, hay informes que las personas de edades de 50 a 59 solo se vacuno el 50% y como se ve en los centros de vacunación poca asistencia, seguramente sucederá lo mismo con los de menor edad.

 Vivimos en una democracia y cada persona elige lo que le conviene, pero elegir no vacunarse atenta contra el supremo interés público, aún faltan millones de mexicanos ansiosos por vacunarse, personas con discapacidad vulnerables, obreros, estudiantes, si no aceptan la vacuna, el gobierno federal debe saltarlos para continuar con las otra escala de edades y al final si se observa que la proporción de los “negacionistas” es mucha, hacer lo necesario para aplicar la  vacuna, de continuar, negarles todo servicio público, la educación, en los centros de trabajo, en viajes, transporte. Imaginemos a una maestra que se negó a aplicarse la vacuna ¿dejaría a sus niños asistir a clase con ella?

No es capricho, es una necesidad colectiva para alcanzar la normalidad todos juntos.

Nos saludamos pronto

OSCAR ESQUIVEL

 

 

 

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