Armando Adame Domínguez, titular del Enlace Operativo de los Festejos por el Bicentenario indicó que Jiménez fue el más humano de los insurgentes.
El potosino Mariano Jiménez fue el más humano de los insurgentes, pues durante la lucha armada que encabezó al lado de Miguel Hidalgo no se dejó seducir por los excesos de la guerra, afirmó el profesor Armando Adame Domínguez, titular del Enlace Operativo de los Festejos por el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución.
Luego de que el domingo pasado los restos de Mariano Jiménez y los principales héroes de la Independencia de México fueron trasladados al Palacio de Chapultepec, el funcionario destacó la importancia de estimular en los mexicanos la memoria del legado que aportaron con sus actuaciones en la historia de nuestro país.
Adame Domínguez, resaltó que Mariano Jiménez fue el encargado de encabezar la insurrección del noreste del país, tarea encomendada por Miguel Hidalgo y que Jiménez desempeñó con alta eficiencia, ya que su alto nivel de conocimientos le permitió armar los primeros cañones, a la vez que se convirtió en un artillero clave durante la lucha armada.
Destacó que en el marco de los festejos por el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, el Gobierno del Estado realiza tareas de remozamiento a la casa donde nació Mariano Jiménez, ubicada en la calle 5 de Mayo, en el centro histórico y convertido actualmente en el Centro Cultural Mariano Jiménez.