Apoyada en el argumento de la difícil situación económica, la alcaldesa Victoria Labastida Aguirre insiste en que el Congreso le autorice el período de gracia por 3 años para el pago de la deuda por 190 millones de pesos. Pues sí, pero entonces la actual administración no pagaría nada y además, el empréstito crecería $60 millones más, como advierten diputados panistas.