C O M P A R T I R

Cada cuándo debes limpiar la cocina, el baño y otras partes de tu casa

Agencia | 13/02/2019 | 21:03

A menos que seas fan de Marie Kondo, lo más probable es que a ti tampoco te apasionen los quehaceres del hogar. La mayoría de las personas tiene  problemas para definir cada cuándo hay que limpiar ciertas partes de la casa. Checa cómo programar las tareas para que no se te junte el quehacer ni pierdas tiempo limpiando de más. 

 

Diario

- Lavar los trastes. Dejarlos sucios provoca que proliferen las bacterias y se conviertan en un foco de contaminación.

- Destender, sacudir y volver tender las camas. Para evitar que acumulen ácaros.

- Limpiar la mesa del comedor. Antes de ir a dormir, asegúrate de que tu mesa quede despejada de trastes sucios o cosas que no van ahí, y pasa un trapo con limpiador para dejarla impecable.

    

Una vez por semana

- Lavar la ropa. Para que no se amontone la ropa sucia y cause malos olores. Pero cuidado, porque según los expertos, el lavado excesivo y el secado de las telas puede causar mucho desgaste. Por regla general, la ropa se puede usar de dos a tres veces antes de lavarla, a menos que tenga suciedad visible. La ropa sudada del gimnasio sí se puede (y se debe) lavar después de cada uso. Las chaquetas y abrigos por lo general no entran en contacto con las células muertas o aceites naturales del cuerpo, así que puedes lavarlos cada tres meses.

- Superficies del baño. El inodoro puede rociar partículas de agua hasta casi dos metros de distancia. Se debe limpiar la encimera, los espejos y otras superficies del baño con una toallita desinfectante. La bañera y la ducha son lugares húmedos y cálidos donde puede proliferar el moho, mientras que el inodoro acumulará sarro si no limpias a profundidad una vez por semana.

- Sacudir o aspirar alfombras y tapetes. Si no se aspira el polvo se sumerge hasta el fondo y se acumula debajo de éstos.

- Sacudir el polvo de los muebles. El polvo puede ser muy abrasivo y hacer finos rasguños en el acabado si algo se frota contra él. Puedes usar un paño de microfibra, que atrapa las pequeñas partículas en vez de esparcirlas.

- Cambiar las sábanas. Éstas acumulan rápidamente los gérmenes, el sudor y los aceites corporales.

- Limpiar los electrodomésticos de la cocina. Aunque el horno, el microondas o el refrigerador no parezcan estar sucios, seguro están cubiertos huellas dactilares, restos de comida y otras partículas. Solo pásales un paño con limpiador desinfectante una vez a la semana y programa una limpieza profunda una vez al mes.

- Barrer y trapear. A menos que tu casa se ensucie muy rápido, puedes hacer esto una vez por semana, o bien, barrer cada tercer día y solo trapear el fin de semana.

- Limpiar los espejos. Estos se ensucian casi sin que nos demos cuenta, por eso se recomienda pasar un paño de microfibra sobre la superficie del espejo humedecido con limpiador de cristales una vez por semana.

    

Una vez al mes

- Lámparas. Aunque sí acumulan polvo, es suficiente con hacer el ritual de la escalera y el sacudidor más o menos cada cuatro semanas.

- Limpieza profunda. Es cuando te toca mover los muebles para limpiar a profundidad todos los rincones donde se acumula la suciedad y a los que no llegamos en nuestra limpieza semanal. Esto incluye la estufa, el refrigerados, los clósets y la parte de debajo de todos los muebles.

 

Una vez al año

- Cortinas. Aunque creas que deben lavarse tan a menudo como otra ropa de casa, en realidad basta con lavarlas una vez al año, a menos que encuentres manchas evidentes. Para mantenerlas en buen estado pásales la aspiradora en durante tu limpieza semanal o profunda.

 

Ahora que sabes esto, arma tu calendario de tareas domésticas y prográmate para aprovechar bien el tiempo y esfuerzo que inviertes en la limpieza.

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