Se recibió a otro niño quemado de 11 años con amputación.
San Luis Potosí, SLP.- "Pareciera ser que vamos a tener una Navidad, un Fin de Año, con muchos niños amputados, esa es la palabra [..] los niños no se están quemando se están amputando, están perdiendo sus dedos, sus manos, sus brazos, están perdiendo parte de su cara, sus ojos, se van a amputar, se van a hacer daño", señaló Gerardo García Lozano Director de la Fundación Rino-Q para Niños Quemados, quien dijo que la Fundación no se dedica a poner prótesis pero parece ser que es a lo que se van a dedicar a partir de este año, se tiene ya dos casos de niños con amputaciones por uso de cohetes.
Explicó que desde el 15 de septiembre habían comentado que venía la temporada de pólvora, y se tuvo al primer niño amputado después de un accidente el 19 de noviembre, el día de ayer se recibió a otro niño quemado de 11 años con amputación de una mano, "el niño que llegó ayer a la oficina se quemó hace dos semanas con un "mendigo" ese es el daño que tuvo el pequeño, perdió su mano y en enero le vamos a colocar una prótesis", por lo cual dijo que estará atento a ver cuántos niños llegan a la Fundación necesitando dedos o manos.
Consideró que la autoridad está haciendo su trabajo pero la gente sigue comprando, por más autoridad que haya seguirán los accidentes, por lo cual la responsabilidad de estos accidentes en 100 por ciento de los padres de familia, "parece que todas las campañas que se han realizado desde hace varios años en la Fundación a nadie le interesa, pues parece ser que la gente mientras no le pase nada no hará nada", incluso recordó que en alguna ocasión un papá les señaló que él le compraba a su hijo cohetes "que no eran peligrosos", "quisiera saber cuáles son esos cohetes".
Cabe destacar que mencionó que la fundación trabaja con una empresa que está diseñando prótesis y construirlas para que ellos como fundación puedan donarlas, pero reiteró que el trabajo de la fundación no es poner prótesis pero parece ser que tendrán que cambiar el trabajo hacia ese sector debido a la falta de conciencia en el uso de la pirotecnia.