La primera ministra, Theresa May, el príncipe Carlos, y los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina, asistieron a la conmemoración del centenario de la Batalla de Passchendaele en Bélgica (Tercera Batalla de Ypres), una de las más sangrientas de la Primera Guerra Mundial.
La política conservadora interrumpió sus vacaciones en Italia para asistir a las conmemoraciones de la batalla en la que se estima que medio millón de soldados fallecieron, resultaron heridos o desaparecieron durante la campaña militar, tanto alemanes como de las fuerzas aliadas.
Durante las conmemoraciones los miembros de la familia real y la primera ministra depositaron una ofrenda floral en el cementerio de Tyne Cot, cerca de Ypres, donde miles de soldados fueron enterrados.
Más de cuatro mil familiares y descendientes de los soldados británicos se trasladaron para asistir a las conmemoraciones del centenario de la batalla y rendir tributo a muchos soldados que nunca fueron identificados.
Algunos de los descendientes hoy se conformarán con ver el nombre de su familiar desaparecido inscrito en un monumento dedicado a los 275 mil soldados de las fuerzas aliadas que perecieron en el lodoso campo de batalla, a más de 120 kilómetros al oeste de la capital Bruselas.
La víspera los duques de Cambridge depositaron coronas en la Puerta Menin de Ypres donde las tropas británicas marcharon rumbo al campo de batalla para repeler al ejército alemán, durante el lluvioso verano de 1917 que provocó condiciones desfavorables para el ejército británico y sus aliados.
En el monumento de guerra de Ypres están inscritos los nombres de los 54 mil 391 soldados desaparecidos de la Mancomunidad Británica (Commonwealth) que lucharon contra la invasión alemana.