Una fuerza de 200 agentes se presentaron en la comunidad para contener a los inconformes
Griselda Haro Dávila, habitante de la comunidad de La Noria de San José, estuvo retenida por la policía durante 48 horas como consecuencia de la manifestación de inconformidad con que respondieron a la presencia de personal de American Industries que tenía instrucciones de cercar el terreno que ambos bandos reclaman como suyo.
El pasado 28 de diciembre el cierre de la Carretera 57 con rumbo a Querétaro desató la represión que escandalizó a todos los sectores de la capital potosina.
Los habitantes de La Noria de San José bloquearon esa importante vía de comunicación y hasta el lugar de la protesta llegaron los agentes, que según Griselda Haro, fueron alrededor de 200, para someter a los inconformes y devolver la tranquilidad a la zona.
Agentes de la Policía Ministerial, Policía Federal, Seguridad Pública y Antimotines se presentaron en el lugar para repeler la protesta de los lugareños y terminaron enfrentándose a pedradas con los inconformes que se replegaron hasta sus viviendas. El saldo oficial de este operativo fue de 23 detenidos y 5 lesionados.
Para Haro Dávila la experiencia fue aterradora. En entrevista con Lupillo González para el espacio Libertad de Opinión de Radio Plano Informativo, Griselda Haro relató que fue detenida con engaños y llevada a las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado en donde la tuvieron un par de horas para luego trasladarla a las instalaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) para que respondiera por ataques a las vías de comunicación, un delito del fuero federal que es competencia del agente del Ministerio Público federal.
Aunque un representante de la Comisión Estatal de Derechos Humanos estuvo presente durante el operativo policiaco llevado a cabo el 28 de diciembre de 2016 en La Noria de San José, dijo Griselda Haro, los derechos humanos de decenas de habitantes fueron violentados, ya que los policías irrumpieron en las casas de los vecinos sin orden de cateo alguna, en el mejor de los casos, porque en otros los lugareños fueron atacados a pedradas por los agentes de la ley.
Como consecuencia de este enfrentamiento resultaron lesionados una docena de habitantes de La Noria de San José y una cantidad indeterminada de agentes policiacos.
En la trifulca y el operativo de detención los uniformados se llevaron a una menor de edad a quien, según Haro Dávila, los agentes fueron a dejar en terrenos de la comunidad durante un apagón y desaparecieron sin que nadie los viera.
Las demandas correspondientes por este amargo episodio ya están en trámite y se han aportado las pruebas con que se cuenta en la comunidad.
Sin embargo, Griselda Haro pide que se entregue al responsable de ordenar el operativo del 28 de diciembre y que sembró el terror entre los habitantes de La Noria de San José.
Reconoció también que existe una confusión legal respecto a la tenencia de esa tierra ya que la comunidad forma parte de los terrenos expropiados por la Federación en 1987, aunque argumenta que tal expropiación no se concretó por falta de pago.