Es sacarse un 10, dice el primer embalsamador certificado de San Luis Potosí.
Rioverde, SLP.- El trabajo de embalsamador es uno de los cuales no se habla mucho, sin embargo, son oficios de los cuales se tiene mucho de que aprender; en el municipio de Rioverde, una de las familias con más trayectoria y tradición es la familia Lara Oviedo, quienes cuentan con el primer embalsamador certificado en el estado de San Luis Potosí.
Edgar Lara Oviedo, dueño de Funerales Lara, destacó que es un trabajo en el que es necesario, trabajar con respeto a cada uno de los cuerpos que son atendidos en su funeraria, quienes son parte importante de las familias que lo buscan para adquirir los servicios funerarios.
Don Edgar, cuenta con 25 años dedicándose al embalsamamiento, buscando un sin fin de capacitaciones y estudiando actualmente la Licenciatura en Histopatólogo Embalsamador impartida en el Instituto de Medicina Forense de la Universidad Veracruzana en Boca del Río Veracruz, además de capacitar a tres colaboradores, en donde se encuentra su hijo.
La cultura del embalsamamiento ha ido tomando auge debido a que las personas la hacen para presentar a su familiar y así darle el último adiós: “Cuando nosotros presentamos nuestro trabajo y la familia, comenta que parece que está dormido, nosotros nos sacamos un diez como embalsamador”.
El trabajo no cualquier persona puede hacerlo, debido a que se necesita preparación para atender con respeto, pudor y discreción a cada uno de los pacientes.
A lo largo de los 25 años con Funerales Lara, se han acostumbrado a experiencia controversiales, a percibir situaciones poco frecuentes como el encendido de vehículos, abrir o cerrar puertas, encendido o apagado de luces de vehículos, o los ataúdes se abren o cierran, o sombras que circulan sin ninguna explicación aparente.
“Son cosas que nosotros trabajando en este negocios, nos acostumbramos, cuando vemos ese tipo de situaciones, entre nosotros comentamos que va a haber trabajo y efectivamente en un periodo de cinco a diez minutos, nos suena el teléfono y estas operando, pero son cosas que no nos da miedo porque nos acostumbramos pero suceden” comentó.
Gran parte de la familia se dedica al negocio de los funerales, siendo un trabajo que se ha compartido de generación en generación; sin embargo se busca personas responsables y discretos a cada situación y dar un trato digno a los pacientes.
Uno de los casos que más han impactado su trayectoria, son el asesinato de dos menores con su abuelita, caso comentado y sonado en el municipio de Rioverde, el cual ha sido uno de los más fuertes que le ha tocado.
Una de las costumbres que no desaparecen en la población es que a pesar de contratar los servicios funerarios, la familia solicita la oportunidad de limpiar, vestirlo, acomodar sus facciones, peinarlo y perfumarlo.