Si Dios o la genética no le dieron un trasero digno de presumirse, la tecnología sale en ayuda de la artista, con pésimos resultados.
No se sabe si fue la propia Lindsay Lohan o alguna otra persona bienintencionada la que manipuló digitalmente una foto que subió en Instagram, donde su trasero creció a la par de la puerta que aparece a sus espaldas, en una imagen que ya es la burla en las redes sociales.
En sus nobles afanes de tener lo que Dios o la genética le negaron: un trasero digno de presumirse. La actriz y cantante neoyorquina de 28 años publicó una instantánea donde por obra y (des)gracia del Photoshop le aparecieron curvas a su cintura, sus glúteos y hasta a la puerta que se aprecia detrás de ella.
Por la leyenda que LiLo, como también se le conoce de cariño, compartió junto a la captura al parecer estaba probando una nueva aplicación de su móvil.
Sin embargo un total de 3,1 millones de seguidores han sido testigos del uso indebido del editor fotográfico en la popular red social.
Recientemente, la ex chica Disney tuvo que pedir disculpas públicas esta semana tras un comentario racista sobre Kanye West.
Todo ello porque antes de asistir al concierto del rapero durante la Paris Fashion Week, Lohan usó la palabra nigga (un insulto racial) en un tuit.