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Juan camilo en rounds de sombra


Como un boxeador que fue golpeado en la ceja y sangró profusa y escandalosamente, pero “no tuvo daño mayor” y “está entero”, así describen en el círculo cercano del presidente Calderón a Juan Camilo Mouriño. El secretario de Gobernación, sin embargo, da muestras evidentes de que, si bien opera algunas cosas y reapareció en las negociaciones sobre la reforma energética, no recuperó el nivel de posicionamiento que tuvo antes del duro golpe que le dieron por sus contratos familiares y se cayó completamente del nicho de la sucesión 2012 donde muchos lo habían colocado.

¿Cuánto le durará y qué tanto le sirve un responsable de la política interna al presidente en esas condiciones? La pregunta ya tiene algunas respuestas en los escenarios de salida que ya se manejan para el inquilino de Bucareli. En el gobierno y el PAN ya trazan una ruta que sacaría a Mouriño de Gobernación sin que eso signifique que el presidente ceda a las presiones de la oposición y del círculo rojo que hace unas semanas, en medio del escándalo por la firma de contratos como apoderado legal de las empresas de su familia en 2003, exigían o sugerían su renuncia.

Esa ruta coloca al actual titular de Bucareli como futuro diputado del PAN en el 2009 y próximo coordinador parlamentario del blanquiazul en San Lázaro. Primero se pensó en la candidatura al gobierno de Campeche, sede del emporio familiar del Grupo Energético del Sureste (GES), pero él mismo desechó la idea de buscar la gubernatura y prefiere aparecer como factor de poder en la sucesión estatal que se definirá también el próximo año.

Después de aquellos ataques, tanto en Los Pinos como en el propio despacho de Bucareli, tienen claro que la ruta hacia el 2012, en la que muchos ubicaron a Mouriño, dentro de una atractiva y mediática terna junto con el perredista Marcelo Ebrard y el priista Enrique Peña Nieto, se canceló totalmente para el titular de Gobernación. Los problemas naturales que hubiera enfrentado por su origen español y su adoptada nacionalidad mexicana, se magnificaron con el daño que dejó el escándalo político para Juan Camilo.

Fue “navajazo” el que le dieron los perredistas, dice un congresista del PAN, quien asegura que el ánimo del hombre de confianza del presidente Felipe Calderón se vio afectado después de aquel escándalo. “A partir de ahí se le acabó el espíritu protagónico y se refugió en las oficinas de Bucareli, optó por los eventos sociales en vez de las reuniones políticas”; pero en la medida en que su partido y sobre todo el Presidente lo cobijaron fue agarrando nueva confianza, y hoy se apoya en sus amigos senadores que lo ayudan a vincularse otra vez con los políticos y a mantener el nivel de interlocución que su cargo requiere.

La posibilidad de que Mouriño vaya a San Lázaro es una salida que ya promueven incluso en el despacho del encargo de la política interna. Saben que Juan Camilo no tendría ningún problema para lograr la coordinación parlamentaria del PAN, porque la designación de esa posición corresponde al dirigente nacional del partido, Germán Martínez Cazares y éste a su vez buscara las designaciones que más interesen y convengan al presidente Calderón.

Juan Camilo ya fue diputado federal en la LXVIII legislatura, justo donde conoció y se estrechó su relación personal y política con el presidente Calderón, que entonces coordinaba al grupo panista.

Así que es muy probable que, en el estratégico segundo tercio de su gobierno, en la lógica de una Cámara de Diputados que se ve venir otra vez dividida y sin una mayoría para el PAN -- y más bien con una mayoría simple del PRI que pronostican las encuestas-- el presidente Calderón opte por promover coordinadores parlamentarios de su total confianza. Juan Camilo Mouriño no sólo sería el hombre de Calderón en el Congreso, cosa que no han sido hasta ahora ni Héctor Larios ni Santiago Creel, sino que además el presidente encontraría la forma de tenderle un puente de plata a su cercano pero dañado secretario de Gobernación.

NOTAS INDISCRETAS…

El extraño revire de ayer del EPR parece un caso de esquizofrenia guerillera. El tono de los dos comunicados difundidos ayer por el autonombrado ejército popular, no sólo contradice lo que habían expresado en días recientes sobre su intención de dialogar sino que exhibe una total inconsistencia entre una posición y la otra. El hecho era analizado ayer en los aparatos de inteligencia del gobierno para saber si se trata de un cambio repentino en las posiciones del grupo armado o si en realidad son distintas facciones de la guerrilla eperrista las que se están enfrentando y se disputan la representación y el posicionamiento público del grupo. Por lo pronto, el viraje de ayer, donde desmienten intenciones de diálogo y se esfuerzan por negar cualquier contacto con instancias del gobierno, complica el panorama para un diálogo que, todavía no inicia y ya se empantanó…

“Ni como ayudarle”, es la expresión que utilizan en el gobierno calderonista para referirse a los enredos y dislates del gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez. Al mandatario panista ya le han hecho saber que la forma en que manejó el escándalo por su generoso donativo de 90 millones de pesos para la construcción de un santuario católico en Guadalajara no es bien vista en Los Pinos y que la estridencia y los desplantes que tuvo después de aquel hecho, pueden dañar al PAN con miras al 2009, algo que no ven nada bien ni en la casa presidencial ni en la oficina de Germán Martínez donde también hay molestia contra el llamado “gober piadoso”…Los dados mandan Serpiente. Mal comienzo de semana.

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