A sus 62 años y habiendo superando previamente cáncer de colon y de hígado, el ultimo Bee Gee se encuentra entre la vida y la muerte.
En estado de coma, Robin Gibb es aún el último sobreviviente de los Bee Gees, sin embargo, ya se encuentran en los anales de la historia debido a la importancia que ese grupo de origen inglés tuvo en la música mundial.
A sus 62 años y habiendo superando previamente cáncer de colon y de hígado, el ultimo Bee Gee se encuentra entre la vida y la muerte.
Parteaguas generacional
Los Bee Gees, conformado por los hermanos Barry Gibb (nacido el 1 de septiembre de 1946 en la Isla de Man) y los gemelos Robin Gibb y Maurice Gibb (nacidos el 22 de diciembre de 1949 en la Isla de Man), vivieron intensamente la década de los 70, que fue musicalmente, la década perdida según críticos musicales, pero que sin embargo, permanece aún en nuestros días como el “despertar” de la música de los 60.
Tras cuatro décadas, el legado de los Bee Gees no ha podido ser derrumbado ni su esencia afectada por nuevos ritmos, permaneciendo así como referente musical.
Los inicios del grupo, de origen inglés, fueron en la infancia, ya que los tres hermanos Gibb siempre fueron muy unidos, por lo que pasaban casi todo el tiempo juntos. Al principio, Barry, Robin y Maurice compartían sus juegos, pero con el correr de los años descubrieron que los tres tenían el mismo sueño: convertirse en músicos. En 1958 la familia Gibb decidió mudarse a Australia, lugar donde los hermanos comenzaron a descubrir su vocación.
Sin ningún tipo de instrucción musical, el coro a tres voces fue descubierto por los hermanos sin siquiera saberlo, pues fue su madre, quien los escuchaba cantar quien les pidió que grabaran un demo para lograr presentarse en “alguna que otra fiesta”.
Al principio, una vez que se habían establecido como un trío musical que recién comenzaba, se iniciaron ofreciendo algunos pequeños shows dentro de la comunidad en la que vivían, pero su talento hizo que rápidamente pasaran a la radio, actuando en vivo con sus amigos el promotor Bill Goode y el DJ radial Bill Gates.
Gracias a los nombres de tres de los miembros de esta incipiente agrupación, Barry Gibb, Bill Goode y Bill Gates, decidieron bautizar al grupo como los “BG”, nombre que años más tarde se convertiría en The Bee Gees.
A pesar de ser constantemente pedidos en la radio, lo cierto es que el verdadero éxito y reconocimiento tardó en llegar, por lo que los Bee Gees decidieron trasladarse a Inglaterra para probar suerte en un lugar conocido por poseer una amplia cultura musical.
Una vez allí se sumó al equipo el manager Robert Stigwood, y precisamente en 1967 lograron su primer gran éxito a nivel internacional con el tema “Mining Disaster Nueva York”. Para el lanzamiento del primer álbum de la banda, titulado “The Bee Gees´ 1st” se sumaron a las filas de la agrupación el baterista Colin Peterson y el guitarrista Vince Melouney. El disco fue un rotundo éxito de ventas, logrando ubicarse en el primer puesto de varios rankings mundiales.
No obstante, a pesar de la alegría que les brindó la fama, también comenzaron a surgir inconvenientes dentro de la banda, cuando en 1969 el baterista Peterson abandonó el grupo y les inició una demanda para evitar que utilizaran el nombre de Bee Gees.
En 1971 volvieron a reunirse con Peterson y con la formación original lanzaron el álbum “2 Years On”, y si bien la noticia y el nuevo disco fue muy bien recibido por el público, lo cierto es que luego vendrían una serie de fracasos, y los trabajos discográficos comprendidos entre los años 1972 y 1975 pasarían a ser considerados como el peor periodo de la banda.
A pesar de todo, los músicos se mantuvieron unidos y en 1975 recibieron la ayuda del productor Arif Mardin, con quien los Bee Gees se convirtió en una banda dedicada a la balada de Rock & Blues. Bajo esa poderosa influencia lanzaron “Talkin Jive” que logró inmediatamente posicionarse como el número 1 en todo el mundo, consiguiendo el disco de platino.
Por supuesto que uno de los hechos más significativos en la historia de los Bee Gees fue haber sido el plato fuerte dentro de la banda de sonido de la película “Fiebre de sábado noche”, en la que sonaban canciones como “Stayin' Alive”, “How deep is Your Love” y “Night Fever”, melodías que pasaron a convertirse en los hits más escuchados de la época, y tiempo después se transformaron en clásicos de una generación.
Si bien el final de la década del setenta fue el período más importante de la banda, es decir cuando llegaron a la cima de la carrera, lo cierto es que los Bee Gees continuaron en el ruedo por varios años más. Incluso, a pesar de que la tragedia golpeara a la familia Gibb en varias oportunidades, primero con la muerte de Andy en 1988, seguida por la muerte de su padre, y en 2003 la desaparición física de Maurice.
Aquello significó el fin de una banda que se mantuvo por más de cuatro décadas, y que a pesar de que en 2009 intentó ser reflotada por los hermanos Gibb sobrevivientes.
Bee Gees salvavidas
Sin duda bailables para muchas generaciones, pero las canciones de los Bee Gees, en especial Stayin´Alive, puede salvar vidas, o al menos, ese fue el resultado de un estudio dirigido por el doctor David Matlock, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Illinois, corfirma que los 103 compases por minuto de "Stayin´ Alive" de los Bee Gees suponen la cadencia perfecta para una reanimación cardiopulmonar.
Es el ritmo ideal para aplicar la presión necesaria sobre el pecho para reactivar un corazón detenido.
Así las cosas, la historia de los Bee Gees amenaza con volverse leyenda con la permanencia en coma del último de los hermanos, sin embargo, el ritmo permanece en la cabeza de muchas generaciones y así seguirá.