La responsable de Salud Alimentaria señaló que alimentos secos pueden consumirse posterior a la fecha de caducidad.
Algunos alimentos pueden ser consumidos posterior a la fecha de caducidad que marcan sus empaques sin que esto represente algún tipo de riesgo para quien los consume, así lo dio a conocer la responsable estatal de Salud Alimentaria de la Secretaría de Salud, Naybe Shoup Diep.
Indicó que los alimentos secos como los cereales, los enlatados, galletas o incluso algunos tipos de yogurt acidificado pueden consumirse posterior a la fecha de caducidad. Esto puede ser siempre y cuando no se expongan a altas temperaturas, a la luz directa del sol y se mantengan cerrados.
En el caso de los yogurt, señaló que se podrán consumir mientras no se saquen de su lugar de refrigeración, y explicó que con este producto lo único que va a suceder es que el sabor será mucho más acido “y por su sabor se vuelven muy desagradables porque fermentan y entonces ya no nos gustan, sin embargo esto no quiere decir que sean caducos”.
Las galletas o cereales dejan de ser frescos y crujientes “Pero al momento de entran en contacto con el ambiente se hacen aguados, es lo único que cambia pero si a eso le agregamos que hay micro organismos cerca pues lo que va a pasar es que se van a llenar de moho, pero por si no se pueden echar a perder, pero mientras estén cerrados no representan un riesgo a la salud”.
Y añadió que es en estos casos cuando se les coloca la leyenda “una vez abiertos consumase antes de”, porque cambia la fecha de caducidad de acuerdo a la manipulación.
En este sentido comentó que es altamente recomendable que los productos envasados que no presenten en su etiqueta una fecha de caducidad no deben ser adquiridos.
De igual manera señaló que los productos en los que se debe hacer un mayor hincapié respecto a la fecha de caducidad, son los frescos y de origen animal.
“Las carnes son uno de los productos en los que más se debe poner cuidado; el huevo no tiene una fecha de caducidad pero esto va a depender de su manipulación, por ejemplo si lo lavamos vamos a romper una capa especial que ayuda a su conservación además de que no es recomendable que se guarden en el refrigerador” comentó.
Asimismo, explicó que si se juntan diversos tipos de carne (como pollo y res) y además se colocan cerca de las verduras, ambos grupos se contaminan y se echan a perder de forma más rápida y fácil.
Finalmente comentó que el acomodo de los productos al interior del refrigerador debe ser especial para preservar la comida, ya que las verduras deben colocarse en la parte superior y las carnes en el inferior.
Tipos de fechas de caducidad
De acuerdo a algunos especialistas, las fechas de caducidad en los alimentos corresponden al lapso de tiempo en el que se garantizan todas las propiedades del producto como aroma, sabor, textura y valores nutrimentales.
Posterior a la fecha indicada en el empaque, hay algunos alimentos que pueden ser consumidos pero sin la garantía de que “esté al 100%”.
Estatutos internacionales indican que existen cuatro tipos de fechas de caducidad: para los productos de origen animal como lácteos o carnes, incluso para algunos vegetales la caducidad es menor a semana y media por lo que este tipo de alimentos deben tener en su empaque una fecha marcada por día, mes y año.
Otro tipo de alimentos como el huevo o incluso algunos enlatados pueden tener una caducidad de hasta tres meses, por lo que se deben marcar con el mes y el año.
Productos como los cereales, granos o algunos tipos de galletas tienen un tiempo límite que va entre los doce y los dieciocho meses, y solo es necesario que se les ponga el mes y el año.
Algunos alimentos en frasco que ya han pasado por un complejo proceso para su conservación (como cajetas, mermeladas, rompope) que pueden mantenerse en buen estado hasta por año y medio, por lo que basta con que se indique el año.