espectáculos

Modernizan a la buena familia judía

Susana Alexander realiza homenaje a su madre en la obra.

Susana Alexander es una buena y moderna abuela, madre y suegra judía. Y está aquí para recodar viejos tiempos, consentir y también regañar los integrande la familia que ahora es más grande y poco complicada.

Con su particular sentido del humor, la primera actriz mostrará al público a lo que ahora se tienen que enfrentar los personajes que representa.

Desde lidiar con la nuera y su forma de cocinar, hasta las modernidades de los nietos, porque “la amplitud de criterios llega con los años”, expresa Susana Alexander.

Dispuesta a hacer reír al público, como hace 16 años, Alexander vuelve con una versión ampliada y mejorada de Cómo ser una buena madre judía, estrenada en 1995.

“Yo soy una buena madre suegra judía” es también un pequeño homenaje a su madre, Brigida Alexander, quien este año festejaría un centenario de vida, el 9 de octubre.

“El personaje está basado en hechos reales y en las enseñanzas que mi madre me dejó”, revela Susana, quien comenta que cada noche comparte el escenario con su mamá, a través de la caracterización de La Bobbee.

La obra ha sufrido los embates del tiempo y, como toda familia, ha crecido y los hijos han dejado el hogar para formar las propias, no lejos de La Bobbee, personaje principal.

Susana Alexander ahora hará el papel de la abuela judía, quien está para recordarles que hubo otros tiempos y había formas distintas de hacer las cosas. También será una buena suegra, cuya principal cualidad será tener paciencia con los nuevos hijos.

A pesar de todo el más importante descubrimiento que hace esta madre judía es “ver que de nada sirvió todo lo que ellos les enseñaron a sus hijos, porque ahora ellos tienen sus formas, muy peculiares, de educarlos”, señala la actriz.

El elenco presume caras nuevas, entre ellas Amara Villafuerte, Iván Caraza, José Ignacio Guerrero, Ariana Candela y Rebeca Irabién.

La obra dará funciones en el Teatro Tepeyac.

 

OTRAS NOTAS