Once de 32 entidades de ahorro y crédito popular reprobaron en la evaluación de transparencia de la Condusef.
Once de 32 entidades de ahorro y crédito popular reprobaron en la evaluación de transparencia de crédito personal que realizó la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
La evaluación se realizó a 27 cooperativas de ahorro y préstamo y a cinco sociedades financieras populares (Sofipos) que están reguladas y que son supervisadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Las cooperativas obtuvieron una calificación promedio de 6.1, mientras que la nota para las Sofipos fue de 8.5.
Las cooperativas con mayor calificación fueron, Caja Popular José María Mercado y Caja Hipódromo, ambas con 9.1 de calificación, en tanto CoopDesarrollo obtuvo 8.8 y Caja Popular San Pablo con 8.7.
Las cooperativas que reprobaron fueron Caja Popular Mexicana por que no envió información; Cortazár con 1.0; Juventino Rosas con 1.3; Real del Potosí 1.8; Caja de Ahorro de los Telefonistas 2.1; así como la Cooperativa Acreimex con 2.2.
También reprobaron las cajas, Fray Juan Calero, San Nicolás, Oblatos, Inmaculada y la Caja Smg, con calificaciones de 3.0, 4.7, 5, 5.6 y 5.8, respectivamente.
Luis Pazos, presidente de la Condusef, destacó a Caja Popular Mexicana porque a pesar de tener amplia participación en el mercado, no entregó su documentación.
"Es triste que esté al margen de la ley, nos preocupa y por lo pronto viene una multa... creo que tiene la administración para poder cumplir con la ley de transparencia, otras entidades pequeñas lo están haciendo", comentó.
Por otro lado, José María Aramburu, director de Evaluación y Vigilancia de la Condusef, expuso que las multas por incumplimiento a Ley de Transparencia van de 285 mil a un millón 200 mil pesos.
Pazos dijo que Caja Popular Mexicana se hará acreedora a una multa cercana a un millón y medio de pesos por ignorar los llamados de Condusef.
Los funcionarios exhortaron a ahorrar sólo en entidades autorizadas por la CNBV y a desconfiar de aquellas que ofrezcan rendimientos superiores a 10 por ciento, pues generalmente son las que cometen fraude.