La caída de Ueno Bank ha dejado a Paraguay casi en suspenso, a la espera de una solución y en busca de responsables. Muchos ciudadanos sienten que la crisis es el resultado de decisiones políticas
La intervención de Ueno Bank, el banco digital que en menos de tres años llegó a sumar cerca de tres millones de clientes, ha hundido a Paraguay en una de sus mayores crisis financieras y políticas recientes. Millones de ahorristas perdieron acceso a sus cuentas, la Fiscalía imputó a 27 personas y el presidente Santiago Peña presentó su renuncia en medio de protestas callejeras y de un proceso de juicio político.
Por las calles de Asunción desfilan rostros angustiados por una crisis que pocos supieron prever. De acuerdo con entidades oficiales, casi la mitad de la población del país tenía una cuenta de ahorros en Ueno Bank, incluidos pensionados que cobraban sus jubilaciones a través de la entidad. Nueve de cada diez cuentas pertenecían a pequeños ahorristas, que hoy no saben si podrán recuperar su dinero.
Un gigante digital en tiempo récord
Ueno Bank es una entidad financiera digital paraguaya vinculada al Grupo Vázquez. En poco menos de tres años se convirtió en una marca casi omnipresente en el país y llegó a ser considerado el banco más grande de Paraguay: patrocinaba a la selección nacional de fútbol, invertía fuertes sumas en publicidad y contaba con el respaldo público de personalidades.
Su popularidad se explicaba en buena medida por la modernización que introdujo en la banca local. Bastaba escanear el rostro y el documento de identidad para abrir una cuenta, una facilidad que atrajo especialmente a jóvenes, migrantes y personas que hasta entonces operaban solo con efectivo. "Modernizó mucho el sistema financiero y bancarizó a muchísima gente", dijo a BBC Mundo Pablo Orué, paraguayo que vive en Taipéi desde hace una década. "Pero dejaron que se llevaran la plata y ahora mi señora y yo estamos viendo cómo hacemos para recuperar nuestros ahorros".
El lunes en que cerró el banco
La crisis estalló el lunes 3 de noviembre de 2026, cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) inició el procedimiento de resolución de la entidad. Según el regulador, Ueno Bank presentaba problemas de solvencia y no contaba con el respaldo patrimonial suficiente para hacer frente a los riesgos que había asumido. Sus operaciones fueron suspendidas y millones de clientes quedaron, de un momento a otro, sin acceso a sus cuentas.
En distintos puntos de Asunción se formaron largas filas de personas que buscaban saber qué había pasado con su dinero.
Los rostros de la crisis
"Perdí los ahorros de toda mi vida, solo tengo 8.000 guaraníes (alrededor de un dólar). Todos deben ir presos", dijo entre lágrimas a la agencia AFP Marcelino Vergara, de 68 años, mientras recorría las calles de la capital en protesta por el cierre.
Thiago Nardelli, estudiante que vende ropa y artículos de moda por internet para subsistir, tenía en el banco todo el capital de su emprendimiento. "Al día de hoy sigo sin recuperar un peso. Tengo clientes que tenían artículos reservados que no me pueden pagar y tampoco yo puedo devolverles porque el dinero de sus reservas sigue congelado", relató a BBC Mundo. Ese mismo mes había invertido más de lo habitual en mercancía, que ahora permanece sin vender.
Fernando Céspedes, ingeniero en un frigorífico de Asunción, enfrenta un doble golpe: sus ahorros están congelados y sus padres, que cobraban la pensión a través del banco, tampoco tienen dinero para comprar lo básico. "Son muchas aristas las que tiene esta crisis", resumió.
El impacto alcanzó incluso al fútbol. Diez jugadores de la selección nacional afirmaron haber resultado afectados, y la Confederación Sudamericana de Fútbol, con sede en Paraguay, confirmó que tenía una inversión cercana a los 14 millones de dólares en la entidad.
¿Qué pasará con los depósitos?
El Fondo de Garantía de Depósitos contempla recursos para responder a los afectados, aunque con un límite legal de hasta 228,3 millones de guaraníes por persona, equivalentes a unos 37.000 dólares. Además, existe una ley que permite adelantar devoluciones de hasta 121,76 millones de guaraníes por ahorrista.
Sin embargo, según el Banco Central, la garantía solo aplica a quienes tuvieran ahorros superiores a los 10 millones de guaraníes (unos 1.600 dólares) y no mantengan deudas con el banco, lo que deja en duda la situación de miles de pequeños ahorristas. "Y el resto de las personas que no cumplan con estos requisitos, ¿qué va a pasar con ellas?", cuestiona Nardelli.
La recuperación de los recursos dependerá también de eventuales embargos y de la venta de los activos del banco. "Dijeron tres días, pero hasta ahora no pasa nada", reclamó Cynthia Farina durante las protestas.
Los fondos públicos en la mira
Una de las mayores preocupaciones es la concentración de dinero estatal en Ueno Bank. En la entidad habría cerca de 850 millones de dólares en fondos públicos. Una parte importante correspondería al Instituto de Previsión Social (IPS), que administra jubilaciones y prestaciones sociales, aunque las cifras difieren según los reportes: algunos la sitúan en unos 380 millones de dólares y otros elevan los depósitos del IPS a entre 800 y 850 millones.
Las investigaciones buscan determinar si el IPS superó los límites legales de inversión y por qué otras instituciones públicas siguieron depositando recursos en un banco que terminó intervenido. El caso abre dudas sobre la gestión del riesgo y la protección de fondos destinados a pensiones.
El vínculo con Santiago Peña
El presidente Santiago Peña mantuvo una relación empresarial con el Grupo Vázquez, propietario de Ueno Bank, hasta marzo de 2025, cuando ya ejercía como jefe del Ejecutivo. El mandatario ha negado haber tenido participación directa en la institución financiera.
Otro punto sensible es el nombramiento, en 2023, de Carlos Carvallo como presidente del Banco Central. Carvallo había dirigido previamente la financiera Ueno, lo que generó cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés y sobre la independencia de la supervisión bancaria. Presentó su renuncia el 3 de noviembre, a petición de Peña.
La investigación de la Fiscalía
El 4 de noviembre, la Fiscalía imputó a 27 personas por presuntas irregularidades financieras: ocho directivos de Ueno Bank y otras 19 vinculadas a empresas del mismo grupo económico. Se investigan los presuntos delitos de lesión de confianza, tentativa de estafa, conducta indebida en situaciones de crisis y violación de la obligación de llevar libros de comercio.
El Ministerio Público solicitó prisión preventiva para Federico Miguel Vázquez Villasanti y medidas cautelares para el resto de los imputados.
Renuncia y juicio político
La crisis precipitó la renuncia de Santiago Peña el jueves 5 de noviembre. Poco después, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la acusación para someterlo a juicio político, y el Congreso no aceptó su dimisión. Para este viernes se esperaba que se definiera su suerte en un juicio político exprés.
De concretarse su salida, la sucesión corresponde al vicepresidente Pedro Alliana, y el Congreso deberá elegir a un nuevo vicepresidente para completar el mandato.
Indignación en las calles
La renuncia de Peña llevó a miles de personas a las calles para expresar su descontento con una situación que salpica al mandatario y al Partido Colorado, que ha gobernado Paraguay durante décadas.
"Santiago Peña perjudicó a muchísimos paraguayos, a muchísimas familias, a muchos empresarios, microempresarios, incluso a mi hijo, que también tenía su pequeño ahorro en Ueno Bank", dijo Farina a la AFP.
Repercusiones más allá de la frontera
Aunque el golpe principal lo sufre Paraguay, el tamaño de Ueno Bank ha extendido la crisis a otros países. En Argentina, la consultora tecnológica Itti, también del Grupo Vázquez, anunció la suspensión de 1.000 trabajadores que prestaban servicios de forma remota a través de la sociedad local Kaitel SRL. "Tenían que depositarnos el sueldo y no lo hicieron. Y nos quitaron todos los accesos a los sistemas", contó el empleado Mauricio Keorkis al diario La Voz.
En Brasil también se sienten los efectos. Renata de Brito, brasileña de 44 años que regenta un bar en Hernandarias, cerca de la frontera, guardaba en Ueno todos sus ahorros y recibía allí los pagos de sus clientes. "Cuando revisé, ya no podía acceder a nada. Estoy muy preocupada por mi negocio", relató a BBC Brasil.
El economista Alexandre Barros da Costa, investigador de la Universidad Federal para la Integración Latinoamericana (Unila) y la Universidad Federal de Paraná (UFPR), estima que la crisis podría afectar a decenas de miles de brasileños que viven en Paraguay, atraídos por la facilidad para abrir cuentas: estudiantes de medicina, pequeños comerciantes fronterizos, productores rurales e inversores.
Un país en pausa
La caída de Ueno Bank ha dejado a Paraguay casi en suspenso, a la espera de una solución y en busca de responsables. Muchos ciudadanos sienten que la crisis es el resultado de decisiones políticas.
"Yo quiero que quede constancia de toda esta manipulación y el dolor que pasa la gente en Paraguay. Esta gente que tenía que cobrar aguinaldo, gente jubilada, gente que se quedó sin trabajo", concluyó Marilu Cubilla en declaraciones a BBC Mundo.