Un alimento tan común como el cacahuate podría convertirse en un aliado para la salud cerebral durante el envejecimiento. Investigaciones realizadas en Países Bajos encontraron que su consumo diario puede favorecer determinados procesos relacionados con la memoria y la circulación sanguínea en el cerebro.
Científicos de la Universidad de Maastricht analizaron a 31 adultos sanos de entre 60 y 75 años, quienes consumieron 60 gramos de cacahuates tostados con cáscara roja y sin sal al día, durante 16 semanas. Los resultados mostraron cambios positivos en el funcionamiento cerebral.
Una investigación publicada en 2025 en la revista Clinical Nutrition identificó un aumento del 3.6 por ciento en el flujo sanguíneo cerebral y una mejoría del 5.8 por ciento en una prueba de memoria verbal, relacionada con la capacidad de recordar palabras después de determinado tiempo.
Posteriormente, un estudio publicado en octubre de 2026 en la revista científica Food & Function encontró que el consumo de este alimento también favorecía la respuesta a la insulina en determinadas regiones cerebrales vinculadas con la memoria, como el hipocampo.
Los investigadores consideran que estos efectos podrían estar relacionados con las grasas saludables, la fibra, las vitaminas, los minerales y los compuestos antioxidantes presentes en los cacahuates. También destacan su contenido de L-arginina, un aminoácido que participa en procesos relacionados con la circulación sanguínea.
Sin embargo, los especialistas advierten que estos hallazgos todavía son preliminares. Debido al reducido número de participantes, no es posible asegurar que comer cacahuates prevenga el Alzheimer, evite la pérdida de memoria o detenga el deterioro cognitivo.
Aunque los resultados son alentadores, será necesario realizar investigaciones más amplias para confirmar sus beneficios. Por ahora, los cacahuates naturales y sin sal pueden formar parte de una alimentación equilibrada, siempre que no existan alergias o contraindicaciones médicas.