Tres bancos de sangre franceses sufrieron un ciberataque el pasado lunes, que elevó de forma drástica la temperatura de los frigoríficos que conservan las muestras de donaciones, aunque no implicó ningún impacto sanitario porque funcionaron los sistemas de alerta, anunció este miércoles el Ministerio de Sanidad.
El incidente afectó a la empresa encargada de los equipos frigoríficos del Establecimiento Francés de Sangre (EFS), que conserva productos sanguíneos antes de ser entregados a los centros sanitarios, así como las muestras para pruebas bioéticas, señaló Sanidad en un comunicado.
Este nuevo ciberataque se produce tras los sufridos por diversos supermercados de toda Europa, incluida Francia, el último este mismo martes, que afectó a una docena de países, cuyos frigoríficos y congeladores fueron pirateados a distancia para elevar la temperatura, lo que generó pérdidas económicas.
Según el semanario Le Canard Enchaîné, el nuevo incidente se produjo cuando los piratas informáticos entraron en los servicios de control de la empresa Coolworld, que se ocupa de las cámaras frigoríficas de bancos de sangre, sobre todo de la zona de Borgoña y el Franco Condado, en el centro-este del país.
La temperatura de estas cámaras, que conserva la sangre a 30 grados bajo cero, fue elevada a 110 sobre cero, según la publicación.
Sanidad precisó que los servicios informáticos del EFS no se vieron directamente afectados, pero sí se registraron anomalías destinadas a alterar los parámetros de funcionamiento de las cámaras frigoríficas, gestionadas por una empresa externa.
«Los sistemas de vigilancia y de alarma del EFS permitieron identificar rápidamente estas anomalías y tomar las medidas necesarias para que ninguna muestra o producto sanguíneo resultara alterado», agregó.
En unos casos los equipos afectados fueron controlados, «sin ningún impacto sobre los productos o las muestras» o neutralizados, indicó Sanidad, que señaló que los productos almacenados «fueron transferidos de forma preventiva a otras instalaciones».
«No se ha identificado ningún impacto sanitario y no se ha producido ningúna pérdida de producto sanguíneo», añadió el Ministerio, que señaló que las cámaras contenían esencialmente bolsas de plasma destinadas a transfusiones o a la fabricación de medicamentos.
Señaló que «la continuidad de las actividades de donación y de distribución está garantizada, al servicio de los pacientes».
«Los equipos técnicos del EFS están totalmente movilizados, en coordinación con la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas Informáticos y con el Ministerio de Sanidad. La vigilancia del funcionamiento y de las temperaturas del conjunto de los equipos ha sido reforzada», añadió.