Los precios del petróleo subieron ayer a máximos desde finales de abril, en su cuarto mes consecutivo de alza, mientras los operadores se preparaban para una posible escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, en la antesala de las elecciones legislativas estadounidenses.
El ataque a un petrolero en el estrecho de Ormuz y nuevos ataques ucranianos contra refinerías rusas reforzaron los temores sobre el suministro mundial de crudo.
Los futuros del Brent para diciembre subieron 2.76 dólares, o 2.4 por ciento, a 117.64 dólares por barril, su cierre más alto desde principios de mayo.
El West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos ganó 2.12 dólares, o 2.08 por ciento, a 104.12 dólares.
En octubre, ambas referencias acumularon alzas superiores a 13 por ciento
Los operadores seguirán atentos a los flujos de petróleo procedentes de Medio Oriente y a una probable escalada de las acciones de Estados Unidos y sus aliados, dijo Dennis Kissler, vicepresidente sénior de operaciones de BOK Financial.
Un petrolero en el estrecho de Ormuz, principal vía marítima para el crudo y los combustibles del golfo Pérsico, fue alcanzado ayer por artefactos explosivos colocados desde una pequeña embarcación, informó la UKMTO, el servicio británico de seguridad marítima. No quedó claro de inmediato quién estaba detrás del ataque.
De acuerdo con fuentes marítimas, se trata del primer ataque exitoso conocido en esa ruta con minas lapa desde que comenzó, en febrero, la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La Marina Real de Omán también evacuó a los 25 tripulantes de un buque mercante con bandera panameña que fue atacado y se incendió frente a sus costas.
Antes del conflicto, iniciado el 28 de febrero, por el estrecho de Ormuz transitaba casi una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado comercializados en el mundo.
La importancia estratégica de esta ruta marítima convierte cualquier interrupción del tránsito en un factor de incertidumbre para los mercados energéticos y aumenta la preocupación por posibles nuevas alzas del crudo.
Irán reivindica el control de esa vía, por lo que los incidentes mantienen la presión sobre los precios internacionales.