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Entre el baile y la protesta, Panteón Rococó sigue fiel a sus ideales.

 
 
 
Cuando Panteón Rococó vino por primera vez a Monterrey, condujeron toda la noche anterior y era la ciudad más lejana a la que habían viajado.
 
 Hoy, el conjunto de ska volverá a pisar tierras regias, pero ya con 30 años de trayectoria.
 
 "(Monterrey) ha sido una plaza a la cual poco a poco nos hemos ganado a su gente. No ha sido fácil, te puedo decir, pero creo que después de tantos años nos hemos ganado a mucha gente", confió Darío Espinosa, bajista de la agrupación.
 
 "Creo que Monterrey representa mucho para para la carrera del (Panteón) Rococó".
 
 La banda llega hoy al Auditorio Banamex para dar uno de sus últimos conciertos como parte de su gira por sus tres décadas de trayectoria, con un show de más de dos horas de ska e invitados que incluso serán sorpresa para la propia banda.
 
 "Vamos a ver qué amiguitos de Monterrey se nos unen en el concierto, compañeros musicales que se nos unen, eso va a ser una sorpresa tanto para ustedes como para nosotros", añadió Espinosa.
 
 La Ciudad ha sido parte de su larga historia, con la grabación de proyectos como Compañeros Musicales, el paso de ex integrantes, así como la tierra de su actual baterista, Eduardo Torruco.
 
 A pesar de más de 30 años juntos, la banda, afirmó el bajista, mantiene el espíritu y la ideología de sus inicios, como lo demostró en el Tiny Desk, con mensajes en defensa de la comunidad latina en Estados Unidos y en apoyo a las familias de desaparecidos en México.
 
 "Para nosotros siempre ha sido muy natural, no lo vemos como una obligación o como una responsabilidad de hacerlo, porque lo hemos hecho desde el principio", aseguró.
 
 "Es la forma en que nosotros nos desenvolvemos en el escenario, muy natural: ponernos serios pero también pensar que somos músicos, y que nuestra función principal como músico es llevar alegría, baile y fiesta a la gente. Creo que esas dos cosas las seguimos manteniendo bien".
 
 Luego de buscar por años participar en el proyecto de NPR Music, el conjunto de ska por fin lo consiguió este año.
 
 "Nos sacó de esa zona de confort", dijo, "y esas cosas nuevas nos hacen reinventarnos también, y nos mantiene haciendo cosas que nos llevan a otros lados".
 
 En el Tiny Desk, que ya supera las 4 millones de vistas, el bajista usó una playera con la imagen de un perro orinando sobre un cubo de hielo (ice, en inglés) en referencia al Servicio de Control de Inmigración de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
 
 "La voy a seguir usando hasta que ya no dé para más. Es una playera que aprecio mucho", señaló.
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