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The Gilded Age vuelve con una temporada que refleja las desigualdades actuales

 
 
La llamada Edad Dorada de Estados Unidos, que abarca desde finales de la década de 1860 hasta 1900, fue un periodo de gran crecimiento industrial, pero manchado por una profunda corrupción política y económica, la cual guarda bastantes paralelismos con la realidad actual del país.
 
The Gilded Age, la exitosa serie de HBO Max que mañana estrena su cuarta temporada, sirve como espejo de dicha sociedad, en la que el choque de fortunas, el hambre de poder y la dinámica entre clases sigue generando dramas de proporciones épicas.
 
"Lo que resulta inquietantemente familiar es la inmensa riqueza de un grupo de personas que parecen haber surgido de la nada. Puede que sean muy inteligentes y posean buenas cualidades, pero también son despiadadas, y así es como llegaron a la cima. No se preocupan por el bien del planeta o de su país: su único objetivo es ganar más dinero y consolidar su poder", reflexiona Cynthia Nixon, quien da vida a Ada Forte, en entrevista virtual.
 
"A su alrededor hay mucha gente luchando también por el poder, apartando a los demás a codazos con tal de acercarse a ellos. Quizás así es el mundo, pero cuando existe una desigualdad de ingresos tan marcada, una riqueza increíblemente opulenta y una pobreza tan devastadora, es evidente que algo no marcha bien, que la situación no puede sostenerse y que es necesario un cambio".
 
Y aunque The Gilded Age es una obra de ficción, Julian Fellowes (Downton Abbey), creador, guionista y productor ejecutivo de la serie, se esforzó por representar con precisión ciertas realidades de aquella época, como la tensión social entre los ricos y nuevos ricos, el racismo tras la abolición de la esclavitud y la disparidad en los roles de género.
 
"En este país (EU) nunca hemos tenido una presidenta. En su época, Bertha Russell sabía que jamás llegaría a ser presidenta. ¿Cuánto han avanzado realmente las mujeres? ¿Cómo hemos sorteado ese equilibrio que debemos mantener respecto a nuestras ambiciones?", se cuestiona Carrie Coon, quien interpreta a Bertha, matriarca de la familia Russell.
 
"Hoy vemos a sectores republicanos intentando suprimir nuestro derecho al voto, eliminar el divorcio y recortar nuestro acceso a la atención sanitaria. No estoy segura de que hayamos aprendido muchas lecciones del siglo 19; todavía nos queda un largo camino por recorrer".
 
A lo largo de los ocho nuevos episodios se verá cómo Bertha cambió a la alta sociedad, pero con un precio a pagar muy alto, por lo que ahora su familia deberá afrontar las consecuencias, mientras Agnes van Rhijn (Christine Baranski) aprovecha una oportunidad para recuperar su posición.
 
Por su parte, Marian (Louisa Jacobson) emprenderá un nuevo camino que la transformará por completo, y Peggy (Denée Benton) se esforzará por ser aceptada por sus futuros suegros. Todo ello, mientras los peores aspectos del ser humano pululan entre palacios e intrigas.
 
"En esta temporada vemos cómo estos empresarios tienen un acceso sumamente sencillo a las esferas más altas del poder y observamos lo que son capaces de lograr gracias a ello, mostrando esa corrupción descarada", adelanta Morgan Spector (George Russell).
 
IMPRESIONANTES VESTIMENTAS
 
Ganadora del premio Primetime Emmy de 2022 por su diseño de producción, The Gilded Age también ha conquistado a amantes de los melodramas gracias a sus impactantes paisajes, filmados en diversos lugares históricos reales de Nueva York, Rhode Island y Long Island.
 
"Hay algo en estos espacios que, de algún modo, te obliga a erguir el pecho y mejorar la postura. Hace que la voz surja del cuerpo de una manera distinta e, inevitablemente, terminas ocupando estos lugares de una forma diferente", reconoce Morgan.
 
Otro aspecto que le ha valido infinidad de nominaciones y aplausos es su diseño de vestuario, a cargo de Kasia Walicka-Maimone, quien cuenta con un equipo de entre 65 y 200 personas, responsables de confeccionar entre 5 mil y 7 mil prendas a la medida por temporada.
 
"El vestuario lo cambia todo: modifica tu postura, tu forma de erguirte, tu manera de caminar, de respirar, de sonreír, incluso de comer, y luego está el hecho de que no puedes alzar los brazos más allá de cierto punto, ¡es realmente difícil!", recuerda Taissa Farmiga (Gladys Vere).
 
"Hay personajes que navegan por varias dinámicas de poder, intentando alcanzar siempre niveles más altos y mayores, y siento que el vestuario ayuda en ese aspecto: al llegar a un lugar, ocupas físicamente más espacio. Hay una cierta grandiosidad en la forma en que uno hace su entrada", añade Kelley Curran, quien encarna a Enid Winterton.
 
 
"Gran parte del atractivo de la serie reside no solo en mostrar la opulencia de los ultrarricos, sino también en visibilizar a las personas sobre cuyas espaldas se construyó la 'Edad Dorada'".
 
 
"La estratificación económica que estamos viviendo es, hoy en día, incluso mayor que durante la 'Edad Dorada'. Conozco a personas en mi entorno que están sufriendo mucho debido al costo de vida y a la falta de empleo, es algo que percibo como muy real".
Carrie Coon, actriz.
 
"Es impactante el auge de esta política descaradamente transaccional, orientada al enriquecimiento personal, con personas que utilizan información privilegiada, favorecen a sus allegados y negocian favores políticos a la vista de todos, sin ofrecer disculpas".
Morgan Spector, actor.
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