La marca que alguna vez dominó el mercado de los teléfonos inteligentes está viviendo una nueva etapa. BlackBerry vuelve a ganar protagonismo en la industria tecnológica, aunque esta vez no lo hace con sus famosos celulares de teclado físico, sino con un software que ya está presente en millones de automóviles y que ahora busca conquistar el mundo de la robótica.
La compañía canadiense encontró una nueva oportunidad de crecimiento a través de QNX, un sistema operativo diseñado para controlar funciones tecnológicas en vehículos, maquinaria industrial y otros dispositivos que requieren altos niveles de seguridad y confiabilidad.
Actualmente, esta tecnología se encuentra instalada en más de 275 millones de automóviles alrededor del mundo. Entre los fabricantes que utilizan soluciones de QNX destacan Ford, General Motors, Honda, Hyundai y Volkswagen.
A diferencia de su antiguo negocio de teléfonos, BlackBerry obtiene una parte importante de sus ingresos mediante licencias de software. En el sector automotriz, uno de sus principales modelos consiste en recibir regalías por cada vehículo fabricado que incorpora su tecnología.
Los resultados comienzan a reflejar el éxito de esta transformación. Durante el trimestre que concluyó en agosto de 2026, QNX generó ingresos por 80.3 millones de dólares, un crecimiento anual del 27 por ciento, y representó casi la mitad de las ventas totales de BlackBerry.
Además, el 20 de octubre la empresa anunció que sus ingresos futuros estimados por regalías de QNX superaron los 1,200 millones de dólares, una cifra récord que refleja los contratos y proyectos automotrices obtenidos, aunque todavía no representa dinero efectivamente cobrado.
BlackBerry también está apostando por uno de los sectores con mayor potencial tecnológico: la inteligencia artificial aplicada a máquinas físicas.
La compañía busca que QNX se convierta en una plataforma fundamental para el funcionamiento seguro de robots industriales, vehículos autónomos y equipos capaces de tomar decisiones mediante inteligencia artificial.
Como parte de esta estrategia, BlackBerry ha fortalecido su colaboración con Nvidia para integrar tecnología QNX en plataformas que combinan inteligencia artificial, control en tiempo real y sistemas de seguridad.
Esta evolución abre nuevas oportunidades en sectores como la automatización industrial, la medicina y la logística, donde un error informático podría provocar consecuencias físicas.
Aunque BlackBerry ya no compite con Apple o Samsung por vender teléfonos, su tecnología continúa formando parte de la vida cotidiana de millones de personas, incluso sin que estas lo sepan.
La empresa que perdió protagonismo con la llegada de los smartphones modernos encontró una segunda oportunidad en el software. Y aunque sus icónicos teclados no han regresado, es posible que el próximo automóvil que conduzcas tenga algo de BlackBerry en su interior.