Guadalcázar, SLP.- En un hecho histórico marcado por la fe y la devoción, habitantes del ejido Las Negritas, en el municipio de Guadalcázar, recibieron la visita de la reliquia del Ayate de San Juan Diego, la célebre prenda en la que quedó plasmada la imagen de la Virgen de Guadalupe en 1531.
La Diócesis de Matehuala confirmó la llegada de este sagrado vestigio como parte de una ruta de peregrinación por la región, evento que movilizó a centenares de creyentes y familias procedentes de diversas comunidades rurales para rendir culto a uno de los símbolos más representativos del catolicismo en México.
El recibimiento congregó a multitud de fieles a la entrada de la localidad de Las Negritas, donde se organizaron solemnes vallas humanas para custodiar el ingreso del lienzo bendito hacia el centro del poblado.
Grupos de danza folclórica y matachines encabezaron el trayecto entre música tradicional y alabanzas. Los pobladores participaron activamente en procesiones con cirios e intenciones comunitarias para pedir por la paz, la lluvia y el bienestar de las familias campesinas.
Con casi cinco siglos de historia, la tilma representa el pilar espiritual del pueblo guadalupano en la República Mexicana. Durante su estancia en Guadalcázar, los asistentes tuvieron la oportunidad de acercarse al lienzo para orar y refrendar su devoción a la considerada "Emperatriz de América".
Líderes comunitarios y autoridades eclesiásticas destacaron el clima de orden, unidad y esperanza vividos durante la recepción de la reliquia, la cual continuará su recorrido de peregrinación por diversos templos de la diócesis.