Este 27 de octubre de 2026 se cumplen 20 años del estreno de Saw III, una de las entregas más recordadas de la exitosa franquicia de terror que convirtió a Jigsaw en uno de los villanos más reconocibles del cine contemporáneo.
Estrenada el 27 de octubre de 2006, justo antes de Halloween, la tercera película de la saga llegó a los cines bajo la dirección de Darren Lynn Bousman, con un guion de Leigh Whannell, uno de los creadores originales de la historia junto con James Wan.
La cinta retomó la historia de John Kramer, interpretado por Tobin Bell, quien, pese a encontrarse gravemente enfermo, continúa desarrollando sus macabros juegos. En esta ocasión, una doctora es obligada a mantenerlo con vida mientras otro participante enfrenta una serie de pruebas que ponen a prueba su capacidad de perdonar.
Con trampas cada vez más elaboradas, escenas de violencia extrema y una narrativa llena de giros inesperados, Saw III llevó la fórmula de la franquicia a otro nivel.
Un éxito millonario en taquilla
La producción contó con un presupuesto aproximado de 10 millones de dólares y consiguió recaudar cerca de 165 millones de dólares en todo el mundo. Tan solo durante su primer fin de semana en Estados Unidos y Canadá obtuvo 33.6 millones, confirmando el enorme interés del público por la saga.
Aunque recibió críticas divididas por su contenido gráfico, la película se convirtió en uno de los grandes éxitos comerciales del cine de terror de 2006.
El legado de Jigsaw, dos décadas después
A 20 años de su estreno, Saw III continúa siendo una pieza importante dentro de la historia de la franquicia, especialmente por la evolución de sus personajes, sus dilemas morales y los acontecimientos que marcaron el rumbo de las siguientes películas.
La máscara de Billy, las trampas mortales y la célebre frase «Quiero jugar un juego» permanecen como símbolos reconocibles del universo de Saw.
Dos décadas después, la tercera entrega sigue despertando nostalgia entre los aficionados al género y demuestra cómo una historia de terror psicológico y supervivencia logró convertirse en un fenómeno cinematográfico.