La recomendación busca ampliar la protección infantil y elevar la cobertura mundial de vacunación, que apenas alcanza el 33 por ciento.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) abrió la posibilidad de aplicar la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) a niñas desde los cuatro años de edad, como parte de una estrategia para fortalecer la prevención del cáncer cervicouterino. La propuesta, presentada por su Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización (SAGE) en octubre de 2026, plantea que los países consideren incorporar a niñas de entre cuatro y ocho años a sus programas de vacunación cuando esto permita aumentar la cobertura.
La medida responde a un importante desafío sanitario: durante 2025, únicamente el 33 por ciento de las niñas que integraban la población objetivo mundial recibió al menos una dosis de la vacuna, una cifra todavía distante de la meta del 90 por ciento establecida para 2030. Los especialistas también respaldaron el esquema de una sola dosis para niñas de nueve a 14 años, al considerarlo una alternativa eficaz para ampliar la protección y facilitar el acceso a la inmunización.
El VPH es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes y, aunque generalmente desaparece sin causar complicaciones, algunos tipos pueden permanecer en el organismo y provocar distintos tipos de cáncer, principalmente el cervicouterino. De acuerdo con estimaciones de la OMS, durante 2024 se registraron aproximadamente 604 mil nuevos casos de esta enfermedad y 280 mil fallecimientos en el mundo, lo que refuerza la importancia de prevenir la infección antes de una posible exposición al virus.
En México, la vacunación gratuita contra el VPH continúa dirigida principalmente a niñas y niños de quinto grado de primaria, así como a menores de 11 años que no están escolarizados, además de determinados grupos de riesgo. Por ahora, la propuesta internacional no representa una modificación automática del esquema nacional, por lo que las familias deberán consultar las indicaciones de las autoridades sanitarias antes de solicitar su aplicación a edades más tempranas.