Automovilistas golpearon este miércoles a integrantes de colectivos de madres buscadoras que mantienen un bloqueo en la carretera México-Toluca, a la altura de las Plazas Outlet de Lerma, Estado de México (Edomex). El grupo de conductores intentó avanzar por la fuerza después de permanecer varado durante la noche, cuando la protesta llevaba cerca de 24 horas. Las familias manifiestan que están desesperadas y exigen respuestas de las autoridades ya que han pasado incluso años sin avances en los casos de desaparición de sus hijos, parejas y hermanos.
La manifestación se realizó en ambos sentidos de la autopista para exigir avances en las carpetas de investigación de más de 20 casos de personas desaparecidas. Las familias instalaron un campamento y solicitaron reunirse con autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para acelerar las investigaciones.
La tensión aumentó alrededor de las 8:00 horas, cuando automovilistas y operadores de transporte de carga discutieron con las manifestantes. El enfrentamiento incluyó empujones, jaloneos y agresiones físicas; durante la confrontación, un automovilista gritó: “¡Ojalá nunca los encuentren!”.
Después de las agresiones, las partes acordaron permitir el paso de los vehículos durante 10 minutos. El bloqueo volvería a instalarse después de ese lapso, mientras las madres buscadoras esperaban la llegada de autoridades mexiquenses para iniciar un diálogo.
Las familias exigían avances en las investigaciones
Entre los colectivos participantes estaban Mariposas Buscando Corazones, Justicia Nacional y Flores en el Corazón. Sus integrantes pidieron avances en las carpetas de investigación de decenas de desapariciones y una reunión con José Luis Cervantes Martínez, fiscal general de Justicia del Estado de México.
Las manifestantes también exigieron la interconexión real del Banco Nacional de Datos Forenses, con el objetivo de mejorar el intercambio de información relacionada con personas desaparecidas y restos sin identificar. El reclamo formaba parte de las demandas planteadas durante el plantón.
La falta de respuesta inicial de las autoridades llevó a las familias a mantener las casas de campaña en la zona. El cierre provocó afectaciones a automovilistas y transportistas que circulaban hacia la Ciudad de México, por lo que se recomendó utilizar vías alternas, entre ellas la autopista Toluca-Naucalpan.
El bloqueo ocurrió en medio de una crisis de desapariciones que se acercaba a los 135 mil casos, de acuerdo con el contexto incluido en la información sobre la protesta. Las familias señalaron que la falta de avances en los expedientes las llevó a mantener el cierre de la carretera para exigir atención institucional.
El plantón permaneció en la México-Toluca
La protesta comenzó el día anterior y se extendió durante la noche del martes y la madrugada del miércoles. Las madres buscadoras permanecieron en el punto ubicado frente a las Plazas Outlet de Lerma, donde el cierre afectó la circulación de automóviles y vehículos de carga.
El acuerdo de permitir el paso temporal buscó reducir la tensión entre los conductores y las manifestantes, pero no significó el retiro del plantón. Las familias condicionaron la apertura permanente a la llegada de representantes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México.
La exigencia central consistió en agilizar las investigaciones de las personas desaparecidas y establecer comunicación con las autoridades responsables. El grupo también pidió que el Banco Nacional de Datos Forenses funcionara de manera interconectada.
La carretera permaneció parcialmente bloqueada mientras las familias esperaban una respuesta oficial. La protesta generó filas de vehículos y obligó a los conductores a buscar rutas alternas para continuar su recorrido hacia la Ciudad de México.