San Luis Potosí, SLP.- Los trámites catastrales en San Luis Potosí tendrán procedimientos más detallados, aunque el nuevo reglamento también incorpora herramientas para consultar y verificar información. El Ayuntamiento publicó la norma en la Gaceta Municipal número 375, el 14 de octubre, para sustituir la regulación vigente desde 2021.
Uno de los cambios que podría implicar más pasos para propietarios es la inmovilización de claves catastrales cuando haya litigios, órdenes administrativas o inconsistencias sobre la ubicación o los límites de un predio. Si Catastro la determina por fallas técnicas, deberá justificar la decisión y notificarla en un plazo de tres días hábiles. La persona interesada tendrá 15 días hábiles para presentar argumentos y documentos. La medida detiene únicamente los movimientos relacionados con la información en disputa; el cobro del predial puede continuar.
El ordenamiento también prevé actualizar el padrón de manera continua y buscar una cobertura integral al menos cada dos años, de acuerdo con un programa técnico y la disponibilidad presupuestal. Para verificar los datos podrán usarse imágenes aéreas y terrestres, levantamientos topográficos y visitas físicas. Además, se digitalizarán los archivos y se conservará el historial de claves y cartografía.
Para la atención al público y a las notarías se contemplan plataformas electrónicas, expedientes digitales y acuses verificables. También se crea la Alerta Catastral, que avisará sobre solicitudes de modificación de claves, aunque no sustituye las notificaciones legales ni bloquea automáticamente un inmueble.
En conjunto, las reglas agregan controles y formalizan procedimientos, lo que podría volver más laboriosos algunos casos con errores o conflictos sobre un predio. A la vez, la digitalización y los comprobantes pueden facilitar la consulta y el seguimiento. El reglamento no permite concluir que todos los trámites serán más difíciles o más accesibles, eso dependerá de cómo operen las plataformas y de cada situación. También establece que los manuales internos no podrán añadir requisitos o cargas, y reconoce la posibilidad de pedir una revisión administrativa por errores materiales o técnicos.