José Ramiro López Obrador, actual secretario de Gobierno de Tabasco y hermano del expresidente Andrés Manuel López Obrador, descartó de manera categórica buscar cualquier cargo de elección popular o candidatura en los comicios federales y locales programados para el año dos mil veintisiete.
Tras concluir sus actuales responsabilidades dentro de la administración pública estatal, el funcionario señaló que su única aspiración es retirarse de la vida política activa para dedicarse al descanso en su propiedad personal.
Al ser cuestionado sobre las proyecciones electorales futuras y la participación de otros familiares o actores políticos allegados al movimiento oficialista, el servidor público indicó que si bien cualquier ciudadano tiene el derecho constitucional de aspirar a puestos públicos, los apellidos o los vínculos de parentesco no garantizan candidaturas automáticas ni privilegios dentro de los procesos internos de selección del partido gobernante.
El político tabasqueño enfatizó que la postulación a cargos de representación popular debe definirse estrictamente mediante los mecanismos estatutarios vigentes, tales como las encuestas de opinión, advirtiendo que aquellos contendientes que no resulten favorecidos por los resultados habrán de buscar ocupaciones en otros ámbitos. Asimismo, rechazó la presencia de familiares directos en la nómina de la dependencia a su cargo y reiteró su postura en contra de cualquier práctica de nepotismo dentro de las instituciones públicas.