El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó este sábado que no hay "ningún lugar para la violencia" en Francia, prometió castigos para los autores de destrozos y saqueos en esta jornada de protestas por el encarecimiento de la vida, y pidió un "frente unido" contra "los que siembran el caos".
"Quienes han destrozado, atacado prefecturas y comercios y saqueado incluso nuestros ayuntamientos, serán perseguidos y castigados", escribió Macron en un mensaje en sus redes sociales.
El jefe del Estado aseguró además que habrá "un frente unido frente a los que siembran el caos, que solo buscan derribar nuestras instituciones y impiden que aquellos que expresan pacíficamente sus reivindicaciones lo hagan".