La cadena de radio pública estadounidense NPR editó el video oficial del Tiny Desk Concert protagonizado por Los Tigres del Norte. Durante la publicación de la presentación acústica, la producción eliminó un discurso del cocreador del espacio Alt.Latino, Félix Contreras.
En su intervención original, el productor denunciaba que la comunidad latina en Estados Unidos se encuentra actualmente bajo ataque. Esta alteración provocó indignación inmediata entre los seguidores de la histórica agrupación originaria de Sinaloa, quienes exigieron una explicación por la falta de transparencia en la emisión.
El tijeretazo ocurrió justo en una pausa entre canciones, momento en el que la copresentadora Anamaria Sayre tomó la palabra para agradecer la presencia de los músicos. “Yo entiendo la importancia para todos ustedes aquí. Yo sé que muchos llegaron con sus papás, su familia. Porque, pues ustedes son como familia para millones de personas.
Entiendo cómo se sienten todos ustedes porque yo siento lo mismo. Estoy pensando en el orgullo para mi familia de tenerlos aquí. Gracias, de verdad, por venir”, expresó Sayre. Tras finalizar esta frase, la edición oficial de NPR presenta un salto evidente y silencia por completo las palabras de Contreras.
Registros de los asistentes al evento confirmaron que Contreras tomó el micrófono inmediatamente después de su compañera. Su intención era conectar el legado musical de los invitados con el tenso clima político y social que experimentan los migrantes.
Borrar este fragmento desató señalamientos directos de censura en NPR. Los usuarios de redes sociales cuestionaron la decisión de invitar a una banda famosa por sus corridos sobre la frontera, para luego omitir un comentario en defensa de sus propios oyentes.
La controversia escaló rápidamente en los medios. El diario EL PAÍS contactó a los directivos de la emisora con el objetivo de aclarar la razón técnica o editorial detrás del corte, pero no obtuvo una respuesta inmediata a la solicitud.
Hasta el momento, el video de Los Tigres del Norte en NPR permanece alterado en YouTube y otras plataformas digitales. Mientras la polémica crece, el público mantiene sus críticas en la sección de comentarios, exigiendo la publicación del material íntegro sin filtros editoriales.